La estación de nieve artificial gana apoyos en Barcelona

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La concesión de terrenos para construir una estación de esquí por 45 millones está a punto de aprobarse en el pleno del Ayuntamiento

Koos Hendriks, fundador de 'Snowworld'

15 de septiembre de 2014 (23:51 CET)

Barcelona está cerca de tener una estación de esquí propia. Igual que Dubái, Holanda y París. La Federación Catalana de Deportes de Invierno (FCEH, por sus siglas en catalán) apoya la inversión de 45 millones de euros de la empresa SnowWorld para construir unas pistas artificiales en la Zona Franca. El objetivo es que el pleno municipal dé el 'sí' a la concesión de los terrenos. El convenio firmado entre la federación y la compañía neerlandesa quiere "impulsar los deportes de nieve y hielo" y constituye una declaración de intenciones.

"El ayuntamiento está receptivo", a pesar de "las tensiones políticas que están poniendo freno", según el presidente de la FCEH, Oscar Cruz, que se muestra confiado en que pronto vean la luz verde. La obra faraónica será una réplica del lucrativo negocio que ya funciona en los Países Bajos por partida doble y que en breve también implantará en la capital francesa.

Ningún 'pero'

"El convenio posiciona a la federación como interesada en esta instalación porque la consideramos muy positiva tanto para el deporte como para la ciudad", explica Cruz. La creación de esta atracción deportiva y turística, sin que se gaste un euro de dinero público – el presupuesto íntegro corre a cargo de la empresa de Koos Hendriks –, "no tiene ningún pero", añade.

Una pista de esquí a la que cuatro millones de personas puedan acudir en metro o a pie, constituye una promoción de ensueño para una organización de 10.000 federados. El drama de los deportes de invierno, tanto en Cataluña como en España, no es el número de practicantes – aunque reconocen que a menudo queda restringido a la élite – sino la falta de atletas de alto rendimiento.

Capital extranjero para devolver los JJOO a Barcelona

Barcelona confía en esta inyección de capital extranjero para conseguir los Juegos Olímpicos de invierno. "El proyecto olímpico sigue en marcha", asegura Cruz, y esgrime la facilidad que supondría tener una sede de entrenamiento en una gran ciudad. Los países montañosos juegan con ventaja en la preparación de los deportistas. Los españoles, en cambio, deben desplazarse a los Alpes o los Pirineos para mantenerse al nivel.

La falta de nivel deportivo fue una de las razones por las que Barcelona dejó de ser ciudad candidata olímpica. Por eso, las esperanzas del presidente de la federación de los deportes de invierno están puestas en esta inyección de capital procedente de Holanda. Así, el nivel deportivo subirá y Barcelona recuperará el sueño olímpico del 92. Todo cuadra.

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