La escudería Red Bull está en venta

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El propietario, Dietrick Mateschitz, amenaza con irse si fracasa la negociación con Audi

El propietario de Red Bull Racing, Dietrick Mateschitz, abrazado a Sebastian Vettel

08 de mayo de 2015 (00:00 CET)

La Fórmula 1 se prepara para recibir nuevos equipos. El desalentador panorama de la parrilla, en la que sólo permanecen cuatro de las 11 escuderías que existían hace una década, seguirá el mismo camino. La próxima víctima puede ser la tetracampeona del mundo Red Bull Racing. Está en el mercado. Su propietario, Dietrich Mateschitz, amenaza con salir del Gran Circo si fracasa la negociación que mantiene con Audi para la venta de sus acciones.

El ex presidente de Ferrari ha sido el encargado de confirmar las intenciones de Matestichtz en La Repubblica: "Un amigo en común me ha dicho que medita la venta; o convence a Audi, o se va". Los rumores de venta comenzaron a finales de la temporada pasada y han tomado cuerpo con el mal inicio de curso de la escudería. El piloto de Red Bull mejor clasificado en la general es Daniel Ricciardo. Marcha séptimo con 19 puntos después de cuatro Grandes Premios. Su mejor puesto en carrera ha sido el sexto (Australia y Bahréin).

Encajan las piezas

El imperio que creó Mateschitz casi de la nada se desmorona. El último mes ha sido especialmente movido en la escudería y sus máximos dirigentes han apuntado con bala a Renault, empresa que suministra los motores. La continuidad de Red Bull Racing en la Fórmula 1 depende, dicen, de que el equipo sea competitivo y cuadre cuentas. Y para ello necesita una unidad de potencia a la altura. La actualización que la FIA ha hecho de la normativa esta temporada dificulta que el equipo mejore al ritmo esperado.

Esta situación también afecta a las cuentas del equipo. El impacto comercial y mediático de Red Bull Racing ha caído en picado con la victoria de Mercedes el año pasado tras cuatro años de dominio mundial de la empresa austriaca (2010-13). Todo son sombras. Mateschitz quiere guardar su dinero. Y Audi está interesado en el equipo. La empresa alemana, de hecho, contrató recientemente al ex jefe de Ferrari Stefano Domenicali para su proyecto de competición.

Un inicio diferente

Mateschitz, propietario del 49% de la firma de bebidas energéticas y muy ligado siempre a la Fórmula 1, compró el equipo Jaguar (Ford) en 2004 para formar su propia escudería. Un año después, en 2005, Red Bull adquirió Minardi para convertirla en Toro Rosso –el filial de la matriz—, que posee a medias con Gerhard Berger. Así que este empresario, uno de los hombres más ricos del mundo, cuenta con cuatro coches en la parrilla cada temporada... por ahora.

Los recortes en Red Bull ya son notorios, comenzado por el más destacado. La salida de Vettel supone un ahorro para la escudería de 20 millones, que es la diferencia entre lo que ganaba el tetracampeón alemán (22 millones en la última temporada) y lo que percibe ahora el número uno del equipo, Daniel Ricciardo (dos millones).

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