La Copa de África, un modelo de torneo 'low cost' y transparencia

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Suráfrica reaprovecha las infrastructuras construidas para el Mundial y solo invierte unos 40 millones en su organización

El presidente surafricano, Jacob Zuma, durante el sorteo de la fase de grupos

01 de febrero de 2013 (19:38 CET)

La esperanza y el cambio comienzan en el sur. Después de demostrar en 2010 que África sí podía ser el epicentro del planeta al albergar todo un Mundial de fútbol, Suráfrica sigue empeñada en enarbolar la bandera del liderazgo en un continente acuciado por la pobreza, las disputas étnicas, la herencia del colonialismo y otros males endémicos como la corrupción.

Por increíble que parezca, desde el Gobierno de Jacob Zuma –ese presidente polígamo, con 20 hijos y que llegó a proclamar de "la ducha" era el mejor método para combatir el SIDA- han dado toda una lección sobre cómo organizar otro torneo de primer nivel, la Copa de África de las Naciones, en tiempo récord y con un presupuesto de apenas 40 millones de euros, que además ha sido perfectamente detallado. "La Copa de África no será una pérdida de dinero", prometió en su momento el viceministro de Finanzas y presidente del comité organizador del torneo (LOC), Nhlanhla Nene. "Cualquiera que conozca los beneficios que produce el deporte en nuestro país no contemplará éste como un proyecto vanidoso", añadió.

Desglose transparente y seguridad

En agosto de 2011, y ante la inquietante situación política que se vivía entonces en Libia, el país que inicialmente iba a acoger la Copa de África, Suráfrica recibió el encargo por parte de la Confederación africana (CAF) de organizar contrarreloj el torneo. Todo un premio para el país, que vio en esta designación la oportunidad perfecta para seguir amortizando las infraestructuras construidas con motivo del Mundial 2010 y extraer un beneficio económico (a pesar de las pobres entradas registradas en subsedes como el Nelson Mandela Bay Stadium de Port Elizabeth) a cambio de una inversión mínima, cuyo desglose también fue hecho público desde Pretoria. Toda una lección de transparencia poco habitual ya no solo en África, sino en cualquier país del mundo en estos tiempos que corren.

De los 39 millones de euros destinados a la organización del torneo, la seguridad –con un montante de 13 millones- ha sido la principal preocupación del comité organizador, mientras que cada una de las cinco subsedes ha recibido 10 millones, por los seis del propio LOC. Por su parte, los departamentos de Comunicación e Información han recibido una partida de unos 800.000 euros, Artes y Cultura 1,5 –en concepto de la organización del sorteo y ceremonias de apertura y clausura-, e Interior 1,2 –para reforzar la vigilancia sobre las aficiones rivales en términos de inmigración ilegal. En el capítulo de otros gastos, el LOC ha destinado 1,6 millones en acomodar a VIP's y miembros de la CAF, mientras que el presupuesto del torneo en términos de márketing ascendió a los dos millones.

Los mejor pagados

La austeridad en los presupuestos de la Copa de África 2013 contrasta con los salarios de las principales figuras del torneo, entre los que se encuentran algunos viejos conocidos del fútbol español como el exazulgrana y Futbolista africano del Año, Touré Yaya, que lidera el ránking de mejor pagados con 16 millones de euros de salario, por delante del framante fichaje del Galatasaray, Didier Drogba (13,1 millones).

El exbarcelonista Seydou Keita ocupa la tercera posición de la clasificación, con más de 12 millones de sueldo (12, 4), por delante del exmadridista y actual delantero del Tottenham, Emmanuel Adebayor (11), y del ghanés Asamoah Gyan, con 8,77 millones pagados por el Al-Ain emiratí, completa el 'top 5' de futbolistas africanos más ricos. La suma de todos sus salarios supera con creces el presupuesto de la competición que puede acrecentar sus respectivos palmarés.

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