La Blume, cuna del olimpismo catalán, en peligro

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Antiguos atletas piden la continuidad del centro, debatida por los problemas económicos de la Generalitat

Fachada exterior de la Blume con el rostro de varios antiguos atletas

26 de octubre de 2014 (20:44 CET)

De la Blume han salido 142 olímpicos. El centro de tecnificación deportiva de Esplugues de Llobregat es, desde hace más de 50 años, la cuna del deporte de élite. Además de con las instalaciones deportivas, el campus cuenta con residencia e instituto. El 90% de los alumnos que han estudiado la educación secundaria en esta institución son universitarios.

El proyecto Blume ha sido puesto en duda ante la posibilidad de que la Generalitat vendiera los terrenos para obtener liquidez. Los autodenominados ex blumeros, los que se han formado en la cuna del olimpismo de Cataluña, han escrito unas cartas en apoyo al programa de tecnificación deportiva para solicitar la continuidad.

Estudias o entrenas

"¿Estarían donde están ahora si no hubiesen podido compaginar formación académica y deportiva?", se pregunta Gonzalo Pérez de Vargas, portero en la selección de balonmano en el FC Barcelona y campeón de Europa con la selección este mismo año. El deporte o los estudios. Es la disyuntiva ante la que se encuentran los adolescentes que empiezan a tomarse en serio los entrenamientos. Profesores y entrenadores tiran de los dos extremos de la misma cuerda, una presión difícil de manejar

Dicen los deportistas que la Blume les dio la clave: saber compaginar. "El reto de superar la selectividad y unos mundiales absolutos a la vez es vital para un deportista", ilustra la esquiadora Mireia Clemente. Los horarios de las clases están compactados, no hay tiempos muertos. Los jóvenes tienen a su disposición a tutores, médicos, fisioterapeutas, psicólogos. El waterpolista del CN Terrassa Oscar Carrillo lo tiene claro: "Me ayudaron a darme cuenta de que debía seguir estudiando y recondujeron mi vida".

Medallas y futuro

Laia Pons es bronce en natación sincronizada en los Juegos Olímpicos de Londres 2012 y estudia en la International Business a Lindenwood University, en Estados Unidos. "Con 14 años mi mayor ilusión era disfrutar del baloncesto. Hoy con 25 soy feliz trabajando para una multinacional", explica Monica Jorge ex jugadora profesional de baloncesto.

"Pensar, que las generaciones que vienen pueden perderse esta experiencia vital como es la de estudiar en un centro de alto rendimiento me llena de tristeza", explica Andrea Vilaró, jugadora de baloncesto profesional en el CB Al-Qazeres, que acaba de volver a España tras jugar con la Universidad de Florida en la National Collegiate Athletic Association (NCAA).

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