La amistad entre los pilotos de MotoGP brilla por su ausencia

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Marc Márquez y Valentino Rossi mantienen una relación cordial por intereses comerciales, alejada de lo que ocurre cuando no hay cámaras delante

Marc Márquez, Valentino Rossi, Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa, fieros protagonistas del Mundial de MotoGP

09 de agosto de 2015 (20:25 CET)

Luces, cámaras y acción. Vuelve el Gran Premio de MotoGP de Indianápolis y, con éste, todo un desfile de flashes, modelos, sonrisas ensayadas y declaraciones pensadas para quedar bien. La realidad del circuito cuando no hay nadie grabando es muy distinta. La rivalidad y los elevados egos de los pilotos que compiten por el título hacen que las relaciones de amistad entre todos ellos brillen por su ausencia.

El mejor ejemplo es la relación que mantienen Valentino Rossi y Marc Márquez. Aparentemente más que cordial, ambos se han regalado los oídos mutuamente en infinidad de ocasiones cuando el Nico Abad de turno les ha puesto un micro delante. "En la intimidad, las opiniones que tienen el uno del otro son muy diferentes", explica a GOL una persona muy próxima a uno de los dos pilotos. Y en los último tiempos ha empezado a verse ante los medios.

"Tienen que hacer ver que se llevan bien por intereses comerciales –la empresa de Rossi es la que explota el merchandising de Márquez, igual que el de Dani Pedrosa–, pero realmente no se tragan", explican las mismas fuentes. Cuando se tocaron, en el GP de Argentina, Rossi fue políticamente correcto con sus declaraciones, pero estaba indignado con la actuación de Márquez, quién a su vez estaba enrabietado con Rossi por su maniobra, pero se mordió la lengua en televisión. En Assen volvieron a tener un contacto y cada uno defendió lo suyo con uñas y dientes.

Márquez tiene fama de sobrado. A los pilotos más veteranos nos les gusta que él y su equipo se paseen por el paddock como si fuesen invencibles. Además, no se pierden ninguna de las fiestas que monta la organización de cada Gran Premio. Incluso, cuando pierde –como ocurrió en Argentina– celebran la noche del domingo como si hubiesen ganado, mientras que muchos otros pilotos optan por descansar y recuperar fuerzas.

Rossi, más discreto por una cuestión de edad y de una consecuente madurez, también tiene sus detractores. Cae bien a mucha gente por su carácter afable y extrovertido, siempre con una sonrisa en la cara –como el propio Márquez–, pero también tiene varios enemigos. Su espíritu ganador le hace tener arrebatos de soberbia que no sientan nada bien entre los pilotos más jóvenes. "Parece que a Rossi no se le puede ni toser, siempre tiene la razón", señalan.

Lorenzo y Pedrosa

Jorge Lorenzo y Dani Pedrosa, los otros pilotos especialmente mediáticos en España, también tienen una fama especial. De hecho, ambos han sido peores vendedores de su imagen y eso les ha proporcionado una reputación que no siempre encaja con la realidad.

Lorenzo tiene fama de ser arrogante, aunque quienes le conocen aseguran que "tiene un punto de ingenuidad que le lleva a meter la pata en ocasiones. No es tan listo como Rossi y Márquez a la hora de jugar sus cartas fuera de la pista", señalan fuentes próximas al piloto. Lorenzo siempre va de cara, dice las cosas como las piensa, y eso le hace caer peor que otros. La realidad es que es uno de los pilotos más solitarios de MotoGP y un competidor nato.

Pedrosa tampoco cae demasiado bien. No es tan arrogante como Lorenzo, pero su carácter introvertido le comporta algunas dificultades de comunicación. En los últimos años pasa mucho más desapercibido que los otros tres y, como Lorenzo, no se corta a la hora de criticar maniobras arriesgadas de sus rivales, cosa que le ha generado una cierta fama de quejica. Pedrosa y Lorenzo, archienemigos en el pasado, han reconducido su relación en los últimos años.

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