La afición de los Lakers pide a gritos el regreso de Phil Jackson

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Arrasan a los Warriors (101-77) a ritmo de 'We want Phil!' mientras el interino Bickerstaff se postula en silencio

Phil Jackson, en un tiempo muerto en su última etapa en los Lakers

10 de noviembre de 2012 (11:43 CET)

Muerto el perro se acabó la rabia. O al menos eso es lo que el público del Staples Center pareció pensar tras la destitución fulminante de Mike Brown. Los Lakers, liberados de las ataduras de un sistema en el que nunca creyeron, reaccionaron al despido del ya extécnico angelino y aplastaron a Golden State Warriors (101-77) a pesar del ambiente enrarecido en un Staples Center que dictó sentencia en favor del regreso de Phil Jackson: "We want Phil!" (¡Queremos a Phil!), empezaron a exclamaron los seguidores de los Lakers una vez el choque parecía encarrilado.

Con el veterano Bernie Bickerstaff –ex técnico principal, entre otros, de Sonics y Bobcats- en el banquillo como interino, los angelinos mostraron una esperanzadora mejoría con Kobe Bryant (27 puntos, 9 rebotes y 7 asistencias) y Pau Gasol (14-16) recuperando su mejor nivel, y un banquillo mucho más participativo –sus integrantes aportaron 37 puntos, con el base suplente Darius Morris firmando su mejor actuación ofensiva con 10 tantos y el ala-pívot Jordan Hill más confiado que nunca (14 puntos).

La toma de decisiones, clave

"Esta noche hemos localizado nuestros desajustes, los hemos abordado y aquí están los resultados", explicó Bickerstaff en la rueda de prensa. Jackson –su vuelta a las canchas podría costar a los Lakers del orden de 12 millones de euros, Mike D'Antoni –viejo conocido de Steve Nash en Phoenix Suns, o el emblemático ex de los Jazz Jerry Sloan, se postulan como posibles propietarios del banquillo más deseado del mundo.

Sin embargo, y mientras la familia Buss –los propietarios de la franquicia- deshoja la margarita, el viejo Bernie puede gozar de una opción única para obtener la comunión del grupo y seguir los pasos de otro interino como Mike Woodson. Gracias a su experiencia previa como técnico de Atlanta Hawks y a su buenhacer dominando los egos de sus estrellas y un entorno mediático como el de la prensa neoyorquina, Woodson ha acabado por convertirse en el técnico de pleno derecho de los, de momento imbatidos, Knicks. Quizás la opción Bickerstaff tampoco acabe resultando tan descabellada, a pesar de los caros deseos del público del Staples Center.

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