La afición blanca marroquí desafía a la lluvia para apoyar al Madrid

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El cambio de sede, de Rabat a Marrakech, está generando un caos logístico y organizativo

Aficionados de la peña Casa Madridista, en Casablanca.

15 de diciembre de 2014 (10:45 CET)

El Real Madrid no caminará solo en Marrakech. Y eso a pesar del caos logístico y organizativo que ha supuesto para los organizadores del Mundialito el cambio de sede de la semifinal contra el Cruz Azul mexicano. El equipo blanco jugará mañana en el Grand Stade de Marrakech porque hacerlo en el Príncipe Moulay Abdallah de Rabat, además de un imposible, era una temeridad futbolística. Las lluvias torrenciales caídas sobre el norte de Marruecos lo han dejado inservible para el fútbol de élite. Trasladar la semifinal a la Ciudad Roja ha puesto a prueba los nervios de muchos, al tiempo que ha supuesto un quebradero de cabeza para la FIFA, para el Comité Organizador Local, para los aficionados marroquíes, para los hinchas de los dos equipos llegados de España y México, y para la prensa acreditada. Todo el aforo del estadio Príncipe Moulay Abdallah estaba vendido.

Ayer, el Comité Organizador Local, en coordinación con la FIFA, tomó el acuerdo de considerar válidas para el partido de Marrakech las entradas adquiridas para el partido de Rabat. Aun así, quien lo desee, se le reembolsará el precio de las mismas en los puntos de venta establecidos en Tetuán (estadio Saniat Rmel), Rabat (estadio FUS), Casablanca (estadio Mohamed V), y Marrakech (estadio El Harti). Tendrán un plazo de 24 horas: de las 10 horas de hoy, a las 19 horas de mañana.

El Madrid llegó a las 18:40 hora local (una hora más en España), en medio de una fina lluvia que se convirtió en tormenta con aparato eléctrico camino de su lugar de concentración, el lujoso hotel Sofitel de Rabat. Para hoy lunes, por la tarde, está previsto que el conjunto merengue realice un ligero entrenamiento abierto a la prensa y a los aficionados, y que Carlo Ancelotti comparezca en rueda de prensa, antes de que la expedición madridista se ponga rumbo al sur.

Tres horas en coche, cuatro horas en tren

La sustitución de Marrakech por Rabat –342 kilómetros de distancia, tres horas en coche por autopista, cuatro horas en tren–, no arredrará sin embargo a la legión de madridistas que hay en el Reino de Marruecos, quienes acudirán mañana a la Ciudad Roja, con el fin de animar a su equipo del alma. En este caso, el Madrid. La peña Casa Madridista, de Casablanca, la más joven y a la vez, una de las más activas y conocidas del país, extenderá un gran tifo de 2.368 metros cuadrados, minutos antes de que el conjunto de Carlo Ancelotti se enfrente a los cementeros del Cruz Azul.

Será el primero de dos grandes mosaicos que la agrupación madridista que preside Younès Elkhiry desplegará en el Grand Stade de Marrakech. El otro, algo más grande, de 2.400 metros cuadrados, lo abrirán el sábado próximo, en caso de que el Real Madrid alcance la final. Para ese día está previsto que aterrice en Marrakech el grueso de seguidores blancos: 2.500, según las cuentas del club de Chamartín. Se sumarán al millar que ya se encuentran aquí. En total, 3.500 madridistas.

Fuerte dispositivo de seguridad en las calles

El Gobierno del islamista Abdelilah Benkirane ha diseñado un fuerte dispositivo policial para que la Copa Mundial de Clubs FIFA 2014 transcurra con absoluta normalidad. Rabat y Marrakech están literalmente tomadas por las fuerzas de orden público. El Stade de Marrakech acogerá también la otra semifinal entre el San Lorenzo de Almagro y el Aucland City de Nueva Zelanda. El miércoles.

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