Karabatic baja a Catar de la nube y conquista el quinto Mundial de Francia

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El central del Barça desmonta a la selección de Valero Rivera y se impone en el duelo con Capote, jugador de balonmano mejor pagado

Víctor Malo desde Lusail (Catar)

Karabatic en una acción defensiva, celebrando la conquista del Mundial de Catar y dando la mano a Capote | V.Malo
Karabatic en una acción defensiva, celebrando la conquista del Mundial de Catar y dando la mano a Capote | V.Malo

01 de febrero de 2015 (19:27 CET)

Francia es la mejor selección de balonmano del mundo. El vigente campeón de Europa, verdugo de España tanto en Dinamarca 2014 como en el Mundial de Catar, arrolló a la anfitriona en un partido más fácil de lo previsto (22-25). Pocas dudas había de que Francia era mejor, pero la nube en la que se había instalado el conjunto dirigido por Valero Rivera –con 56 títulos en su palmarés– otorgaba licencia para soñar. Nikola Karabatic se ocupó de echar por tierra sus ilusiones para confirmar la hegemonía del balonmano galo.

Con un lleno absoluto en Lusail, el estadio de los 300 millones de euros, la afición catarí no dejó de animar a su equipo. Incluso cuando las cosas iban maldadas hacían la ola junto a los hinchas franceses, síntoma del ambiente festivo que se vivió. No faltó el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Thani, en el campo, al que todas las cámaras señalaron antes del pitido inicial. Tampoco el jeque del PSG, Nasser Ghanem al Khelaifi.

Karabatic cobra la mitad que Capote

El jugador del Barça –mejor pagado de la plantilla azulgrana junto a Rutenka, con un sueldo de 500.000 euros por temporada– se exhibió en el Lusail Multipurpose Hall Stadium con cinco goles en el primer tiempo y varios pases mágicos a sus compañeros. Karabatic lideró la victoria también desde la defensa, donde hizo impenetrable el camino hacia la portería de Omeyer en una sensacional sincronización con su hermano Luka y con el también azulgrana Sorhaindo. A los 20 minutos el parcial era de 6-11.

Escoltado por secundarios de lujo –Narcisse (4), Porte (4), Nyokas (3), Guigou (3) y Barrachet (3)– en ataque, Karabatic desmontó una y otra vez todos los esquemas del sistema defensivo ideado por Valero, incapaz de detener al potente jugador francés. Sin embargo, en los últimos minutos frenó la sangría y Catar consiguió coger una pizca de aliento para llegar con vida al descanso (11-14).

Se repite la historia de España

Rafael Capote (seis goles), jugador de balonmano mejor pagado del mundo –cobra cerca de un millón de euros más primas–, hizo lo que pudo ante la férrea defensa francesa. Fue el mejor de su equipo junto a Markovic (siete goles) y no pareció resentirse de la pequeña lesión que sufrió en la semifinal contra Polonia, combinado que ganó a España en el partido previo por la medalla de bronce. Sin embargo, nunca estuvo al nivel de Karabatic.

La segunda mitad fue otra historia. Catar sacó su mejor versión y recortó distancias con Francia, hasta colocarse a un solo gol de diferencia (19-20). Pero igual que le pasó a España en semifinales, los de Valero no lograron empatar el partido cuando tuvieron la ocasión y los galos aprovecharon la circunstancia para volver a sacar ventaja. Karabatic no necesitó marcar en el segundo tiempo, ya había hecho todo el trabajo ofensivo en la primera mitad y en la segunda se dedicó a dirigir al equipo y a defender como si no hubiera un mañana para conseguir el quinto Mundial de Francia.

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