Jorge Mendes intentará meter la nariz en el Barça con el fichaje de Aymeric Laporte

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El central del Athletic Club, pretendido por Zubizarreta el pasado verano, se suma a la agencia de representación del súperagente

Joan Laporta, Aymeric Laporte y Jorge Mendes

27 de abril de 2015 (00:00 CET)

Llegan tiempos de elecciones en can Barça. Y, con ellos, los rumores sobre posibles fichajes. Si bien es cierto que la sanción de la FIFA anula la posibilidad de incorporar a ningún jugador durante el próximo verano, los aspirantes a la presidencia del club no descartan utilizar la baza electoral que supondría el compromiso de contratar a un futbolista mediático en invierno. Los agentes de jugadores también mueven hilos para pescar en río revuelto y en este punto se encuentra Jorge Mendes, el representante más mediático del momento, que está interesado en tener poderes en el club. Tal vez por ello, se ha hecho con los servicios de Aymeric Laporte.

Laporte, defensa central del Athletic Club, cambió de agencia de representación hace escasos días. El futbolista francés de 20 años, valorado en 15 millones de euros, es la última incorporación de Mendes. El representante de Cristiano Ronaldo, que no controla a ningún jugador del Barça, va como loco por meter la nariz en la entidad azulgrana. Algo que le podría garantizar Joan Laporta si se cumple una triple hipótesis: que se presente a las elecciones, las gane y fiche a Laporte.

Las relaciones entre Mendes y Laporta vienen de lejos. El ex presidente azulgrana trató con el agente para fichar a Rafa Márquez y, justo antes de elegir a Pep Guardiola como sustituto de Frank Rijkaard, negoció la posible incorporación de José Mourinho. En los últimos días, y a raíz de una reunión entre ambos que se produjo a finales del año pasado, se han disparado las especulaciones sobre una alianza con elevados intereses económicos detrás.

Laporta y la promesa incumplida de Beckham

Las escasas pero sonoras apariciones públicas de Laporta refuerzan la idea de su candidatura. Faltan poco más de dos meses para las hipotéticas elecciones y el abogado manda el mismo mensaje: "Todavía no lo he valorado". Por supuesto que lo ha valorado, y mucho, pero no quiere pronunciarse hasta que se convoquen los comicios. Los que más le conocen apuestan por que se presentará, "por ilusión y por su carácter". Sería extraño que se echase para atrás a última hora después de haber alimentado tanto la rumorología. Sus rivales, sin embargo, aseguran que tiene muchos problemas para formar un equipo por el currículum extradeportivo que acumula.

Laporta sabe que el efecto deportivo es importante para ganar las elecciones y es consciente de que sus rivales ganan consistencia a cada prueba que supera Luis Enrique. Es por este motivo que la promesa de un central de garantías como Laporte, al que Andoni Zubizarreta estuvo persiguiendo el año pasado hasta que el Athletic lo renovó al alza hasta 2018, le daría puntos. Especialmente porque el fichaje de un buen central ha sido la gran asignatura pendiente en la parcela deportiva del Barça de Rosell y Bartomeu. Laporta ya tiene experiencia en este registro. Ganó las elecciones de 2003 con la promesa, incumplida, de fichar a David Beckham.

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