Iniesta destapa su magia en la sesión matinal del Camp Nou

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El centrocampista internacional lidera la goleada del Barça contra el Getafe (6-1)

David Villa le dedica un gol a su hijo | EFE

10 de febrero de 2013 (14:15 CET)

El Barça, autoritario de principio a fin, arrolló al Getafe (6-1) en la primera sesión matinal del Camp Nou en 47 años. Con el balón como principal sustento y un Iniesta prodigioso, como si fuera un futbolista de dibujos animados, el equipo azulgrana regaló un partido perfecto a los miles de niños que acudieron al coliseo barcelonista (la cifra oficial de espectadores fue de 85.610 espectadores, la tercera mejor entrada en la Liga). Marcó seis goles el Barça, dueño absoluto de una Liga que ha dominado desde el primer día, a la espera de compromisos mucho más trascendentales. 

Roura, por prescripción de Vilanova, agitó el equipo. Adriano, Song, Thiago, Villa y Alexis relevaron a Alves, Sergio Busquets, Xavi (lesionado), Cesc Fàbregas y Pedro después de bastantes partidos con mucha tralla. Necesitaba un nuevo registro el Barça, que tuvo más chispa y, sobre todo, se agarró al magisterio de Iniesta para golpear al Getafe.

Solo hay que empujar

Reciclado como falso extremo habitualmente para encajar a Cesc en el equipo, Iniesta pierde perspectiva. Cuando retrasa su demarcación, el Barça se beneficia de su privilegiada visión y de sus malabarismos con el balón. Cada aparición suya era una bendición para Alexis, Thiago, Villa o Messi y un martirio para el grupo de Luis García. Dos toque sutiles de Iniesta en el primer cuarto de hora sentenciaron al Getafe. En el primero asistió a Alexis (m. 6), preciso por un día en la definición; en el segundo, combinó con Thiago (m. 13) en una acción que culminó Messi, que ha marcado al menos un gol en los últimos 13 partidos.

Ambicioso y acertado en el arranque, el Barça siguió dañando al Getafe con su fúbol de toque y cambios de ritmo. Tocaban Song y Thiago, y aceleraban Iniesta y Messi, que envió un remate al poste tras otra meritoria acción colectiva. Inspirado en ataque y poco exigido en defensa, al equipo de Vilanova tuvo un control total del partido y la afición se reconcilió con Alexis, combativo en su máxima expresión. La única nota negativa fue una fuerte contusión que sufrió Adriano, sustituido tras el descanso por Alves.

Preocupación defensiva

El segundo acto fue una prolongación del primero, con un Barça que desmontó cualquier intento de su rival de discutirle la posesión del balón. Con un Song muy activo, atrevido en la construcción y perfecto en la corrección, todo el partido se jugó en el campo del Getafe el día que Villa (m. 58) y Tello (m. 79) se reencontraron con el gol, Iniesta adornó su magistral actuación (m. 90) y hasta marcó Piqué (m. 92). En la otra portería, Valdés tuvo muy poco trabajo, pero no pudo reparar un error de Alba en un mano a mano con Álvaro (m. 83). Desde el pasado 6 de enero, el Barça siempre encaja, al menos, un gol. Blindar su portería es el próximo desafío del líder. De un equipo tan fiable cuanto estético que será eternamente recordado.

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