Hacienda investiga a varias estrellas de la Premier League

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El fisco británico reclama 340 millones de euros por evasión fiscal y en Bélgica examinan a Courtois y Hazard

Steven Gerrard y Thibaut Courtois son dos de los futbolistas investigados

17 de febrero de 2015 (22:00 CET)

Más de 100 futbolistas de la Premier League están siendo investigados por evasión de impuestos, un montante que podría ascender a 340 millones de euros. Estrellas como David Beckham, Wayne Rooney, Steven Gerrard y el exblaugrana Gary Lineker son algunos de los jugadores examinados a causa de varias inversiones realizadas asesorados por la compañía Ingenious Media.

Beneficiándose de un plan de ayudas del gobierno británico al cine, los consultores recomendaron a los deportistas invertir en el séptimo arte para evitar pagar una parte de sus impuestos. El truco era que, escudándose en la imprevisibilidad del devenir de las películas, IM devaluaba el valor de las producciones por lo que la tributación era inferior.

Desde hace dos años, la Hacienda inglesa tiene la facultad de exigir los impuestos impagados aunque el caso esté aún en los juzgados, como es el caso. Es por ello que Martin Keown, antiguo central del Arsenal, ya ha hecho frente a un pago de 2,5 millones de euros. El defensa es uno de los pocos que ha abonado su deuda, el plazo finalizó en octubre, y la agencia Xpro, representante de 40 futbolistas implicados, afirmó al diario The Guardian que varios de sus clientes acabarán en bancarrota y sin posesiones de resolver su déficit.

El Caso 'LuxLeaks' salpica al fútbol

En Bélgica, el fisco  investiga al portero del Chelsea Thibaut Courtois y a otros tres futbolistas del país –Eden Hazard (Chelsea), Divock Origi (Liverpool) y Kevin Mirallas (Everton)- para determinar la legalidad y finalidad de unas sociedades creadas por los jugadores en Luxemburgo. Una información que llegó a las autoridades a raíz del escándalo 'LuxLeaks'.

Hacienda examina si las compañías de los deportistas en el estado vecino funcionan para evadir impuestos procedentes de sus ingresos publicitarios, gravados en un 20% en Luxemburgo frente al 100% que tributan en su país de origen. Para demostrar la legalidad de sus empresas, deberán demostrar que los consejos de administración y la dirección de los negocios se realizan en suelo luxemburgués.