'Getafe Gate', condenado a cinco meses de prisión por coacciones a un exdirectivo del Barça

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El juzgado número de 3 de Getafe impone el internamiento médico del condenado por padecer un trastorno psíquico

Eduard Coll, ex presidente de ASOBAL y ex directivo del FC Barcelona

28 de febrero de 2015 (19:24 CET)

José Luis Pérez Clemente, conocido en las redes sociales por el pseudónimo Getafe Gate, ha sido condenado a una pena de cinco meses de prisión por un delito de coacciones contra el exdirectivo del Barça Eduard Coll. El informático no entrará en la cárcel, pero el juzgado de lo penal número 3 de Getafe ha impuesto al condenado "el internamiento para tratamiento médico en establecimiento médico adecuado a su trastorno por tiempo máximo de cinco meses".

Además de pasar cinco meses en tratamiento psquiátrico, Pérez Clemente ha sido condenado a pagar una multa de 15.000 euros a Coll por los daños morales causados, según cuentan fuentes judiciales. Coll empezó a ser acosado por el informático hace cinco años, poco antes de que el exdirectivo del Barça entrase en la junta directiva del club de la mano de Sandro Rosell.

Pérez Clemente ha sido absuelto, en cambio, de los delitos de amenazas continuadas y de obstrucción a la justicia. La sentencia, que fue publicada el pasado 17 de febrero, tiene un plazo de 10 días hábiles para la interposición de un recurso de apelación.

En la junta del Barça se lo tomaban a broma

Este controvertido episodio fue la comidilla de la junta directiva del Barça en los primeros años del mandato de Rosell. El asunto se llevó con extrema discreción por respeto a Coll, cuya familia también se vio involucrada en el incidente. Sin embargo, las bromas en torno a este asunto fueron constantes en el seno de la cúpula del club ya que todos los directivos recibían correos electrónicos prácticamente a diario salvo Dídac Lee, especialista en nuevas tecnologías.

En una ocasión, el vicepresidente Carles Vilarrubí llegó a definir al condenado como una mezcla entre Chiquito de la Calzada y James Bond. Ello hacía gracia a todos, menos al afectado, que dimitió del club en la primavera de 2014.

"En la junta del Barça se lo tomaban a broma, cosa que no le hacía ni pizca de gracia al propio Coll, que acabó dimitiendo. Coll tiene la percepción de que el Barça no le ayudó en este delicado asunto, que le comportó mucho sufrimiento tanto para él como para su familia. También tiene la teoría que si no hubiese sido directivo del Barça, nada de esto le habría pasado", explican fuentes próximas al exdirectivo azulgrana.

Una historia de desamor

Al parecer, como trasfondo de todo este embrollo hay una historia de desamor que nació en Getafe y que terminó mal. La causante del conflicto, una estudiante de derecho de nacionalidad rumana, hizo dos entrevistas con Coll para hacer prácticas en su despacho de abogados, Coll Advocats, pero no llegó a ser contratada. Pérez Clemente, conocedor de estos detalles, culpó al entonces directivo azulgrana de su ruptura y le acusó de tener negocios turbios en Rumanía. 

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