Gay de Liébana: "El fútbol español está roto por el monopolio del Barça y del Real Madrid"

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El economista asegura que "Estados Unidos es el mercado más interesante para la Liga" y alerta de que los negocios inmobiliarios han vuelto al fútbol

Lluís Regàs / Gerard Mateo

El economista José María Gay de Liébana, sobre una imagen del clásico de la primera vuelta de la Liga 2014-15
El economista José María Gay de Liébana, sobre una imagen del clásico de la primera vuelta de la Liga 2014-15

19 de febrero de 2015 (11:34 CET)

José María Gay de Liébana asegura que la viabilidad económica de los clubes de la Liga pasa por el nuevo acuerdo colectivo de los derechos de televisión. El economista sostiene que el Real Madrid y el Barça devoran a los otros clubes y que la Liga ha perdido prestigio e interés en el extranjero. La Premier, asegura, es el modelo a seguir y aboga por abrir nuevos mercados como el africano y, sobre todo, el norteamericano.

¿Cómo está el fútbol español?

El fútbol español está como el país, es decir, mal pero bien o bien pero no muy bien. Su salud dependerá del nuevo contrato colectivo por los derechos de televisión. España ha perdido poder respecto a la Premier, que facturó 4.000 millones de euros durante la pasada temporada y ahora ha mejorado su contrato televisivo. El fútbol español está roto por el monopolio del Barça y del Madrid. En un segundo nivel están el Atlético, el Valencia y el Sevilla. El resto sufre mucho.

En Inglaterra el reparto es mucho más equitativo

Sí. El último clasificado cobrará casi 100 millones de euros. En Inglaterra, los clubes ingresan mucho más por los derechos de televisión y tienen más abonados que los equipos españoles. Saben exportar mucho mejor el producto, sobre todo en Asia, sus estadios están llenos y todos los equipos tienen patrocinadores importantes.

¿Qué nuevos mercados debería abordar la Liga para mejorar sus ingresos?

Un mercado emergente que podría tener gancho es el africano, muy poco explotado. La Ligue-1, por ejemplo, creció mucho al vender sus derechos de televisión en África. Asia, en cambio, es un mercado muy difícil para España por una cuestión idiomática, aunque Japón, con un nivel adquisitivo muy superior a China, podría ser la excepción. La Liga tiene que mirar hacia Latinoamérica porque muchos futbolistas de estos países juegan en España, aunque el gran inconveniente es que muchos clubes tienen marca propia como River Plate o Boca Juniors. En este sentido, es preferible invertir en Centroamérica y, sobre todo, mirar a Norteamérica, donde cada vez hay más hispanos. Estados Unidos es el mercado más interesante para la Liga

¿Los mejores jugadores españoles acabarán emigrando a la Premier, con más recursos que la Liga?

Sí. Ya está pasando. Los grandes futbolistas españoles que no fichen por el Barça o el Real Madrid acabarán en la Premier, como ya ha sucedido con Cazorla, Mata y Torres. Las garantías de cobro para los jugadores son muy superiores en Inglaterra y el fútbol base de los clubes está muy profesionalizado. Incluso una parte de los derechos de televisión se destina a pagar los salarios de los futbolistas. En España, hay futbolistas que prefieren ser suplentes en el Barça que titulares en otros equipos porque no saben si cobrarán al día. Un joven del Espanyol, por ejemplo, puede fichar por el Atlético, pero le resultará más atractiva una oferta de la Premier. Messi y Cristiano son los iconos de la Liga. Cuando se retiren, tendremos una Liga de ir por casa.

Otro lastre para el fútbol español son las actuales tensiones entre Javier Tebas y Ángel María Villar, con Miguel Cardenal pidiendo a la Federación Española que enseñe sus cuentas.

Es un problema de egos. Tebas y Villar se creen los dueños del fútbol. Esta pugna dificulta un buen acuerdo por los derechos de televisión. En cuanto a las cuentas de la RFEF, este organismo renunció a las subvenciones públicas porque ingresaba entre dos y tres millones por cada partido amistoso y recaudó mucho dinero por patrocinios cuando España se proclamó campeona de Europa y del mundo. Las cuentas de la RFEF que he visto están saneadas.

 Messi y Cristiano ganan unos 40 millones de euros anuales y muchos futbolistas de Primera ganan menos de 200.000 euros. ¿Las desigualdades del fútbol son equiparables a las de la sociedad actual?

Tal cual. En el fútbol español hay dos monstruos, y lo digo con cariño, que lo acaparan todo, mientras que la mayoría no puede pagar salarios elevados. Esta desproporción es similar al sueldo de un alto ejecutivo de una gran compañía y el último de los trabajadores. La clase alta es cada vez más alta en la Liga. Barça y Madrid son los protagonistas. Los otros clubes son figurantes, extras. La clase obrera.

Usted siempre ha sostenido que el Barça ha actuado correctamente en el fichaje de Neymar

El Barça no ha defraudado a Hacienda. El Barça pagó 17 millones de euros por los derechos federativos y 40 millones más por los derechos económicos, que estaban muy repartidos desde que Neymar empezó a despuntar. El Barça no fichó a un jugador, sino que adquirió un negocio. Neymar es un activo y en todos los contratos se establecen una serie de variables: partidos disputados, Balón de Oro, Bota de Oro, títulos, etcétera, que comportan una serie de variables. Esos 40 millones no eran un sueldo, porque Neymar trabajaba en Brasil. No me parece bien que se haya querido criminalizar al Barça. Por primera vez se ha imputado a una persona jurídica desde la reforma del Código Penal en España. En la Moncloa están interviniendo porque es un desgaste increíble.

El Barça tiene demasiados procesos judiciales abiertos.

El club está sufriendo un desgaste que no se merece. La pugna entre los expresidentes Laporta y Rosell no fue buena porque deterioró mucho la imagen de la entidad. El Barça se está resintiendo de todos los casos judiciales.

¿El futuro de muchos clubes pasa por ser vendidos a grandes magnates orientales?

La venta del Valencia y del 20% de las acciones del Atlético es el inicio.  Varios clubes están en el punto de mira de inversores extranjeros. Estas compras se están vinculando con inversiones inmobiliarias porque los clubes de fútbol por sí solos no dan un gran rendimiento. Detrás de estos acuerdos hay operaciones inmobiliarias a medio plazo. El fútbol español será más atractivo cuando cierre un nuevo contrato por los derechos de televisión. Ahora no es muy atractivo por las deudas de los clubes con Hacienda y su capacidad para generar ingresos es limitada.