España cae ante Croacia y se medirá a Serbia en octavos

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Los de Valero Rivera despiden la primera fase con una derrota que le permite esquivar a la todopoderosa Francia en el cruce

Víctor Tomàs, en acción ante los croatas

19 de enero de 2013 (22:06 CET)

Una derrota con buen sabor de boca. A pesar de caer por dos goles ante Croacia (25-27), la selección española de balonmano no debe ver con malos ojos su punto final en la primera fase. Cierto que los de Valero Rivera pagaron su falta de claridad en las superioridades numéricas. Sin embargo, la derrota –que ha relegado a los 'hispanos' a la segunda posición del grupo D- les ha asegurado un cruce más asequible ante Serbia, evitando así a la temible selección francesa en octavos y a Dinamarca en un hipotético duelo de cuartos de final.

Espoleados por el público que abarrotó la Caja Mágica, los internacionales españoles evidenciaron que por esfuerzo, entrega e ilusión no se iban a conformar con las facilidades de la derrota. Obsesionada por evitar las pérdidas de balón, España apenas buscó a los extremos y pivotes. Julen Aginagalde siempre estuvo perfectamente marcado y la selección acabó abocada a depender de su lanzamiento exterior, la faceta que deja más dudas. Bastó que Alberto Entrerríos fallara para que Croacia empezase a cobrar ventaja (7-9). Ni la irrupción de Jorge Maqueda, ni las dos exclusiones del croata Gojun, sirvieron a para acortar distancias antes del descanso (13-15).

Espejismo y error final

En la reanudación, Valero apretó las tuercas en defensa. Tal y como había ocurrido ante Hungría, el cambio a la 5-1 con Aitor Ariño como avanzado revolucionó al equipo. Maqueda, con dos goles consecutivos, culminó la remontada y catapultó a los anfitriones, que llegaron a gozar de hasta tres goles de ventaja (21-18,44'). Pero las exclusiones de Ariño, Montoro y Maqueda permitieron a Croacia, liderada por el exbarcelonista Igor Vori, no solo contrarrestar su desventaja, sino llegar a falta de siete minutos para el final de nuevo (22-23) por delante en el marcador.

El momento clave del partido llegó con las dos exclusiones croatas (Gojun y Vukovic), superioridad que España no supo aprovechar a cinco minutos para la conclusión. Una concesión imperdonable ante un equipo como Croacia, que de nuevo de la mano de Vori, llegó al último minuto con ventaja (25-26), antes de que un último palo de Albert Rocas y el gol postrero de Sprem (25-27) cerrasen el choque. Cubierto el expediente de la primera fase, el Mundial de verdad comienza el lunes con Serbia como rival. Entonces será el momento de juzgar si la derrota ante los croatas ha resultado útil o no.

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