España arrolla a Serbia (20-31) y jugará contra Alemania en cuartos de final

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La selección de Valero Rivera, liderada por Dani Sarmiento y Rocas, exhibe su mejor versión ante el equipo balcánico

El pívot español Aguinagalde es sujetado por Toskic / EFE

21 de enero de 2013 (21:32 CET)

España, sustentada por la magistral dirección de Dani Sarmiento, la explosividad de Rocas y, sobre todo, propulsada por un sublime trabajo defensivo, devoró a Serbia (20-31) en los octavos de final del Mundial. En el primer partido trascendental del campeonato, la selección de Valero Rivera completó su mejor actuación y aguarda a Alemania en los cuartos, la eliminatoria que separa el camino hacia las medallas del fracaso.

Desactivar a Ilic y Vujin, los dos cañoneros del Kiel, era el gran objetivo de la selección española, que salió muy tensionada en su estreno en Zaragoza. Aguerrida y veloz, superaba a una Serbia con muchos problemas en el juego combinativo. Ni tan siquiera la temprana y rigurosa expulsión de Viran Morros, tras una dura entrada a Vujin a los 14 minutos, mermó a España. Al contrario. Todavía apretó más lo dientes en defensa y desplegó su letal contraataque, anotando dos goles en inferioridad numérica que tuvieron un efecto devastador para los balcánicos.

España, en una primera parte casi perfecta, todavía precisaba pequeños ajustes en defensa, pero su ataque fue demoledor. Con 12-20 se llegó al descanso en un Príncipe Felipe que reunió a unos 10.000 espectadores. En la primera media hora, la selección había noqueado a una Serbia totalmente desbordada. Sin recursos. Impotente.

Pequeño atasco en ataque

En la segunda parte, Serbia también destapó un perfil más físico para intimidar a España, que se atascó en ataque. Sólo marcó tres goles en los primeros 17 minutos, pero su rival nunca pudo reengancharse al partido. La defensa española evitó cualquier giro radical y, mentalmente derrotada, Serbia se rindió con mucha antelación, antes incluso de que fuera expulsado Marsenic (minuto 52 de partido). Rivera, mientras, dosificaba a algunos jugadores, sobre todo a Sarmiento (5 tantos), y la grada ensalzó a Rocas, que ya suma 500 goles con España (marcó siete ante Serbia) y que fue escogido mejor jugador del partido.

España, en continua progresión, derrotó a Serbia con gran autoridad a la espera de Alemania, una selección totalmente renovada que en la primera fase ganó a Francia, actual campeona del mundo y olímpica. Los germanos, además, jugaron un día antes su partido de octavos, pero deberán pelear con una España muy competitiva que contará con la complicidad de la animosa afición de Zaragoza. La última estación será el Palau Sant Jordi de Barcelona, que se prepara para otra gesta del deporte español.

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