España arrolla a Dinamarca (35-19) y gana su segundo Mundial

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La selección de Valero Rivera triunfa en el Palau Sant Jordi tras exhibir su mejor repertorio

Los jugadores de la selección española de balonmano celebran la conquista del Mundial de España 2013 | EFE

27 de enero de 2013 (18:49 CET)

Campeona del mundo. Exquisita y combativa hasta la extenuación, España aniquiló a Dinamarca (35-19) y ganó su segundo Mundial con una actuación coral que será eternamente recordada. El grupo de Valero Rivera, el coleccionista de títulos, monopolizó la final de principio a fin en un Palau Sant Jordi que volvió a ser talismán para el deporte español. En plena crisis económica del tercer deporte de equipo con más licencias en España, la selección de balonmano reivindicó un puesto de honor en la historia. Deseo y necesidad se fusionaron en una jornada maravillosa.

España encaró la final con la máxima tensión y, sobre todo, con mucho desparpajo. Sustentada por una intensa defensa 6-0, el cuadro de Rivera noqueó a la actual campeona de Europa en una primera parte memorable. Superlativa. Dinamarca, posiblemente la selección más estética, la que practica un mejor balonmano, menguó en el partido más importante, atenazada por la presión e incapaz de descrifrar a una España arrolladora.

Sentencia antes del descanso

La potencia de Cañellas (cinco goles de cinco lanzamientos en la primera parte) y la velocidad de Valero Rivera hijo castigaban a Dinamarca, desbordada de principio a fin, frustrada por la endeblez de su portero titular, Landin, y la inoperancia de Hansen, el brazo letal que encogió en un Palau Sant Jordi que no fue un infierno ambiental para los nórdicos, pero sí una pesadilla difícil de olvidar. Con 18-10 se llegó al descanso.

España, con su mejor repertorio en el Mundial, continuó dañando a Dinamarca en la segunda parte. No hubo relajación ni desconexión alguna en el equipo español, ansioso por ganar su segundo Mundial. Palidecía Dinamarca y golpeaba España, con un Sterbik infranqueable y un Maqueda activado, que abrió una brecha de 15 goles (26-11) en el minuto 39. Todavía quedaba una eternidad pero el desenlace de la mejor obra ya estaba escrito. Los Hispanos, guerreros y clarividentes a partes iguales, disfrutaron de la fiesta hasta el último segundo.

Bicampeona mundial

¡Campeones, campeones! Gritaba el Palau Sant Jordi, testigo del mejor partido de la selección española, ya bicampeona del mundo. La gesta de Túnez tuvo, ocho años después, su prolongación en Barcelona el día que la reaalidad superó la mejor ficción posible.

Los máximos goleadores del equipo español fueron: Cañellas (7 goles), Rivera (6), Aginagalde (5) y Maqueda (5). También marcaron: Alberto Entrerríos (3), Antonio Gacía (2), Guardiola (2), Montoro (2), Víctor Tomás (1), Dani Sarmiento (1) y Morros (1). Los porteros Sterkik y Sierra hicieron 12 y dos paradas, respectivamente.

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