Emirates rebautiza el estadio de rugby que 'mató' el Apartheid

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El Ellis Park de Johannesburgo se llamará Emirates Airlines Park

El Ellis Park albergó la final de la Copa Mundial de Rugby de 1995

12 de diciembre de 2014 (00:00 CET)

Emirates ha comprado los naming rights del Ellis Park de Johannesburgo (Suráfrica), el estadio de rugby que puso el fin simbólico al Apartheid. La aerolínea de Emiratos Árabes Unidos cambiará el nombre a la instalación, que a partir del 1 de enero de 2015 pasará a llamarse Emirates Airlines Park.

El cambio de nombre es la pieza central de un acuerdo comercial entre Emirates y el equipo Lions Super Rugby. El patrocinio a cinco años devengará a la escuadra surafricana unos 1.400 millones de euros, informa Time Media. La prensa local espera que el acuerdo relance a la franquicia, que acumula malos resultados en las últimas temporadas.

Los Lions compiten en la Super Rugby, la liga internacional más prestigiosa del hemisferio sur. Entre otros, participan en la competición escuadras de Suráfrica, Australia y Nueva Zelanda.

Hospitalidad

Además del cambio de nombre, el contrato establece que Emirates patrocinará zonas de hospitalidad dentro del Ellis Park. Asimismo, la compañía aérea de bandera pagará por aparecer en campañas de marketing y otras acciones.

El acuerdo supone un espaldarazo para los Lions. El club surafricano se quedó sin patrocinador tras descender de la liga Super Rugby en 2013. Aún así, el estadio conservó la coletilla de Coca-Cola Park desde que los Lions alcanzaran un acuerdo con el gigante de los refrescos en 2008.

Estadio antiracista

Además de casa de los Lions, el Emirates Airlines Park (62.567 espectadores) alberga los partidos de los Orlando Pirates (fútbol) y Golden Lions, liga surafricana de rugby.

No obstante, la instalación es más conocida por albergar la Copa Mundial de este deporte en 1995 (vídeo superior). El torneo se celebró un año después que concluyera el régimen de Apartheid (1948-1994) en Suráfrica. Con Nelson Mandela como primer presidente tras la etapa negra, el Mundial sirvió para unir a la población blanca y negra por un objetivo común: conquistar la copa.

En efecto, en 1995 los Springboks sólo tenían un jugador de color en sus filas. Parte de la población negra veía el equipo como el epítome de la dominación de la minoría blanca. Aún así, el combinado alcanzó la victoria en una final ajustada (15-12) contra los All Blacks de Nueva Zelanda.