El rocambolesco entramado económico y deportivo de la ACB

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Descensos forzados, salvaciones fortuitas y presupuestos cada vez más bajos en el baloncesto español

El Presidente del Canarias, Félix Hernández | Archivo

26 de septiembre de 2012 (06:29 CET)

La ACB afronta la peor crisis de su historia. El factor económico de los clubes ha tenido más relevancia que nunca y ha condicionado totalmente el grupo de 18 equipos que pasan a componer la liga 2012/13.

Por sus resultados deportivos, los equipos que se precipitaron al abismo del descenso fueron Estudiantes y Valladolid. Dos conjuntos que, a causa de los perjuicios ajenos, seguirán en la máxima categoría del baloncesto español. Por el contrario, los clubes que lograron por méritos propios el ascenso, Canarias y Menorca, no fueron capaces de juntar las cantidades necesarias para hacer frente a los cánones ACB dentro del plazo reglamentario. Ello les condenó, en primera instancia, a permanecer en LEB Oro.

Costosos tributos deportivos

Estos cánones se pueden dividir en dos tipos. Por un lado está la denominada cuota de entrada (3.001.876 euros más el IVA correspondiente). Por el otro, el fondo de regulación, también conocido como canon de ascensos y descensos (1.500.936 euros más IVA), que pagan los clubes cuando suben, y recuperan si bajan de categoría. Todo ello se traduce en una cantidad de aproximadamente 5 millones de euros para poder hacer efectivo el ascenso de LEB a ACB.

Cifras desorbitadas, teniendo en cuenta como está el panorama económico en el deporte español. Al no poder, ni Menorca ni Canarias, hacer frente a las mencionadas sumas de dinero, la ACB se puso en contacto con Estudiantes y Valladolid. Los madrileños tenían prioridad, pues fueron los penúltimos clasificados, así que no tardaron en volver a ‘su Liga'. Más problemas tuvo el Valladolid, que pidió un periodo de prórroga para subsanar sus débitos (190.000 euros en concepto del fondo especial de garantía salarial). Pero finalmente lograron el objetivo de regresar a la ACB aprovechándose (sin mala fe) de las desgracias ajenas.

Estalla la bomba en Alicante

La historia no acaba aquí. Cuando parecía que la Liga estaba definida y que no habría ningún cambio con respecto a los equipos del año pasado, estalló la bomba. El Alicante se veía inmerso en un concurso de acreedores y necesitaba abonar 700.000 euros de deuda para dejar sus cuentas a cero. Ante la imposibilidad de afrontar dicho pago, y con la amenaza de la disolución de la entidad, el Alicante optó por descender de categoría (de forma que recuperaba ese millón y medio de euros en concepto del fondo de regulación). Ello salvó al club de su desaparición.

Sin embargo, la ACB tenía otro problema. Con 17 equipos la Liga quedaba coja. Había que volver a acudir al Canarias (primer clasificado en LEB). Nueva traba: el equipo de Félix Hernández seguía en la misma disyuntiva que en las semanas anteriores y no podía hacer frente a 5 millones de euros para subir. Además, se topó con la negativa de la ACB a fraccionar el pago.

Final relativamente feliz

Una negociación a tres bandas (ACB, Canarias y Alicante) dio con la solución. El Alicante no recuperó ni un euro de la cuota de inscripción, y por tanto, si vuelve a lograr el ascenso deportivo, simplemente tendrá que abonar el fondo de regulación. A partir de ahí, Canarias y ACB llegaron a un acuerdo, por el cual el club isleño compró legalmente la plaza del Alicante a la liga a cambio de un total de 2.600.000 euros, según confesó a Diario Gol el presidente del Canarias. "Salimos todos beneficiados", asegura Hernández. De esa cifra, hay que descontar el fondo de regulación, con lo que una cantidad aproximada de 900.000 euros ha ido a parar directamente a las arcas de la ACB, y, según comentan desde la propia Liga "se repartirá la cantidad entre los clubes integrantes de la competición a partes iguales".

En definitiva, un rocambolesco entramado que ha terminado con el descenso del Alicante, un equipo que quedó octavo en la pasada campaña y jugó los Play Off, y con los dos equipos ‘obligados' a descender, manteniendo categoría. El Canarias, uno de los clubes fundadores de la ACB hace 30 años, regresa a la máxima categoría de milagro, pese a su ascenso deportivo.

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