El Real Madrid sale reforzado del fango

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Los blancos aparcan sus disputas y desnudan al Valencia en 45 minutos (0-5) y vuelven a colocarse a 15 del Barça

Casillas consuela a Jonas tras la debacle che

20 de enero de 2013 (22:51 CET)

La risa va por barrios. En menos de una parte, el Real Madrid esfumó las críticas arbitrales en Mestalla, certificando una goleada sonrojante para los locales (0-5). Con Casillas y Cristiano en el once titular, esfumando cualquier tipo de rencilla, el equipo de José Mourinho impartió una lección de fútbol que le permite recortar su desventaja con respecto al Barça hasta los 15 puntos, mientras reaviva la crisis institucional en la que se encuentra inmerso el conjunto che en vísperas de un compromiso copero que adquiere tintes de plebiscito para Manuel Llorente.

Cayó el Valencia en la trampa blanca. El grave perjuicio sufrido por los de Valverde en su última visita al Bernabéu hizo que las quejas abandonasen Concha Espina para trasladarse inmediatamente a Mestalla. Cierto que la exhibición che del pasado martes bien mereció un botín mucho mayor al 2-0 que dejó la eliminatoria en franquía para los madridistas. Pero hay cosas que mejor no se tocan.

Tal y como se desprendió de las declaraciones previas al partido de Llorente –en las que deseó a los suyos la mejor de las "suertes arbitrales" antes del choque- en la capital del Turia prefirieron imitar la táctica empleada semanas atrás por Mourinho y agarrarse al victimismo, antes de reivindicar el discurso futbolístico que, a pesar del resultado, les hizo grandes en el Bernabéu. Craso error. Porque mientras el Real Madrid es capaz de sobrevivir como nadie e incluso salir reforzado al fango que se genera desde su sala de prensa (quejas arbitrales, broncas del técnico a sus estrellas, etcétera), para el resto de los mortales estas artes sibilinas no suponen más que una distracción que eclipsa sus virtudes futbolísticas.

Coladero che, pegada blanca


Acusaron los de Valverde la ausencia del sancionado Joao Pereira. En su lugar, y como lateral improvisado, su compatriota Ricardo Costa hizo aguas ante sus distintas parejas de baile. Ahora Cristiano, ahora Higuaín, ahora Di María... La movilidad de los atacantes madridistas desquició a la zaga local, que trasladó su nerviosismo a la zona de creación che, donde Gago acabó pagando los platos rotos, permitiendo a los de Mourinho encontrarse con sus mejores virtudes ofensivas.

A los nueve minutos, y en su segunda ocasión clara de la noche, el Pipa adelantó a los merengues tras aprovechar un balón servido –cómo no desde la derecha- por Di María. El Fideo amplió la cuenta pasada la media hora, a asistencia del Cristiano más generoso, después de que el portugués retratase a Costa en un uno contra uno, que bien puede servir de resumen a la caricatura defensiva che del primer acto. Un minuto después, y en una contra letal, CR7 subía el tercero al marcador, y colocaba al Valencia en la tesitura de buscar la heroica o dejarse llevar pensando en el próximo envite copero. Antes de que su técnico tuviese tiempo para pensar el camino a seguir, los jugadores tomaron la decisión de forma unilateral, facilitando el lucimiento blanco en un cuarto gol en el que el balón pasó sucesivamente por las botas de Higuaín, Di María, Özil y Ronaldo, que sumó el segundo de su cuenta. Segundos más tarde, Di María, nuevamente a la contra, certificaba una goleada que convirtió el segundo acto en un trámite para ambos entrenadores, ahora sí, con el desenlace copero ya entre ceja y ceja. Si el Valencia toma nota de sus errores y se limita a centrarse en su juego, puede ser un gran partido.

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