El Real Madrid resiste contra el Barça en la Copa

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Al equipo azulgrana le falta precisión para resolver el acceso a la final el día que Varane sostiene al grupo de Mourinho

Puyol se lamenta tras dejar escapar la oportunidad de ganar al Real Madrid en el Bernabéu | EFE

30 de enero de 2013 (23:46 CET)

Barça y Real Madrid resolverán la gran batalla de la Copa en el Camp Nou. En el primer acto de las semifinales, Varane sostuvo al equipo de Mourinho en un partido frenético que no supo finiquitar el actual campeón del torneo. Al fútbol más estético del Barça le faltó la precisión de otras ocasiones y el gol de Cesc Fàbregas no tuvo un efecto letal para un Madrid más acertado en neutralizar la creación barcelonista que en desplegar su temido contraataque. Funcionó maravillosamente Xavi y Piqué estuvo imperial, pero Messi no fue el futbolista estratosférico de las grandes ocasiones. Tampoco Cristiano Ronaldo.

Diego López, contratado con carácter de urgencia por la lesión de Casillas, fue titular en el Bernabéu y uno de los factores que impidió que el Barça ganara en el Bernabéu. En un partido de alto riesgo para el Madrid y para Mourinho, el técnico prescindió de Adán, utilizado para tensionar al capitán, y el equipo aparcó sus problemas internos. Con una presión vehemente que penalizaba cualquier pérdida azulgrana y un fútbol muy directo, el Madrid quiso intimidar a un Barça al que, inicialmente, le costaba darle una salida nítida al balón.

Xavi activa al Barça

Envalentonado en el arranque, el Madrid encogió cuando el Barça rescató su fútbol de toque y Xavi activó su mejor repertorio. El centrocampista de Terrassa, el metrónomo azulgrana, dispuso de dos claras ocasiones para marcar. En la primera, estrelló un libre directo en el travesaño; en la segunda, Varane evitó en la línea de gol un buen golpeo de Xavi. Cuando el juego era pausado, el Barça dominaba al Madrid; cuando el ritmo se aceleraba y el partido se descontrolaba, el Madrid resurgía.

El Barça interpretó mucho mejor el partido en el segundo tiempo. Mejor posicionado y con más espacios para maniobrar, el cuadro azulgrana se protegió de las embestidas rivales con una elevada posesión del balón. Cada triangulación barcelonista era una amenaza para el Madrid, que sufrió un duro golpe cuando Messi recogió un mal despeje de Callejón y asistió a Cesc Fàbregas, solvente en el mano a mano con Diego López (minuto 50).

Duras entradas de Arbeloa y Xabi Alonso

El partido exigía una respuesta inmediata de Mourinho, que dio entrada a Modric e Higuaín por Callejón y Benzema con el objetivo de reducir la superioridad técnica del rival. Incapaz de cuestionarle la posesión del balón, trataba el Madrid de agitar el juego y, sobre todo, combatía sus déficits con duras entradas de Xabi Alonso y Arbeloa. Pero el factor que evitó su desmoronamiento fue Varane, un teórico actor secundario, que le robó la cartera a Cesc en una de las tres ocasiones que tuvo el Barça para matar la eliminatoria. En las otras dos, Pedro enfocó mal en un mano a mano con Diego López y el portero abortó una zapatazo de Alba en el penúltimo suspiro.

El Madrid, con más carácter que ideas, más competitivo que lúcido, resistió en los momentos delicados y empató el partido (minuto 81) con un cabezazo magistral de Varane, el jugador más determinante en ambas áreas. Las dos estrellas, en cambio, no brillaron en la primera entrega de una obra que se decidirá en el Camp Nou. A Cristiano Ronaldo le faltó pausa y a Messi, finura en un partido con muchas escaramuzas sin resolver. El pase a la final se decidirá en Barcelona.

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