El presidente de la Federación Catalana de Balonmano: "El Ayuntamiento de Cerdanyola espera nuestra liquidación"

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Tomás Moral se muestra dispuesto a renunciar a 340.000 euros si ello ayuda a evitar la desaparición del balonmano catalán

Tomás Moral es el presidente de la Federación Catalana de Balonmano (FCH) | V. Malo

15 de octubre de 2014 (23:35 CET)

La Federación Catalana de Balonmano (FCH) apura sus últimas horas. El presidente de la institución, Tomás Moral, compareció este miércoles en el Colegio de Abogados de Barcelona para dar la cara y explicar la situación de riesgo a la que se expone el balonmano en Cataluña. Moral fue claro al dar su opinión sobre la actuación que está teniendo el Ayuntamiento de Cerdanyola del Vallès: "Estamos convencidos de que el Ayuntamiento está esperando nuestra liquidación para que el acuerdo de adquisición del pabellón de Guiera les salga más barato".

"No es que no nos importe el dinero, pero estamos dispuestos a renunciar a él con tal de poder seguir jugando a balonmano", aseguró el mandatario. Moral se refiere a los 340.000 euros que se quedaría la FCH por la venta del lujoso PEM Guiera, el pabellón municipal de Cerdanyola y, hasta hace poco, sede oficial de la Federación desde que se inició el proyecto en el año 2000. Entonces, la 'Fede' asumió una deuda de 7 millones. 

"Abuso de derecho"

"En Cerdanyola consideran que nosotros no tenemos que cobrar ningún tipo de indemnización", expuso Moral para después recordar que "en el pleno del Ayuntamiento todos los partidos políticos dijeron que esta operación era un éxito porque se iban a ahorrar un millón de euros con la adquisición de Guiera".

"Lo que han hecho al impugnar el convenio de acreedores es un abuso de derecho", afirmaron el presidente y uno de los abogados presentes tras aclarar que el consistorio fue el único acreedor del concurso –con una deuda de tan solo 500 euros– que votó en contra de la resolución del juez, con un 96% de votos a favor. Ello ha motivado el llamamiento colectivo del balonmano catalán para reivindicar su supervivencia. 

El Ayuntamiento ofrece 2,3 millones

El valor actual de las instalaciones es de 3,2 millones de euros pero el Ayuntamiento solo ofrece 2,3 millones. Los 900.000 euros restantes corresponderían a una supuesta quita de la deuda hipotecaria –460.000 euros– y a lo que la FCH dejaría de ingresar: los 340.000.

El problema en este punto es que la deuda bancaria es de 2,8 millones y el Ayuntamiento no quiere asumirla en su totalidad. La 'Fede' acepta perder el dinero que le correspondería –los 340.000 euros– pero los bancos (Bankia e ICF) no están de acuerdo con efectuar otra nueva quita teniendo en cuenta que anteriormente ya se acordó una primera.

La impugnación del convenio de acreedores

Las tensas relaciones entre el consistorio y la FCH desde 2011 torpedean unas negociaciones que se han repetido varias veces en el tiempo. Alcanzan acuerdos y luego se echan para atrás. Y vuelta a empezar. En estos momentos, la disputa viene dada por menos de 500 euros.

El Ayuntamiento, como acreedor de esa cantidad por parte de la FCH, impugnó este verano el convenio de acreedores que aprobó el juez concursal. Mientras no se levante el bloqueo judicial, la 'Fede' no puede recibir subvenciones de la Generalitat, su principal fuente de ingresos.

La FCH tiene unos gastos de 600.000 euros

Sin ingresos, el organismo no puede hacer frente a los gastos ordinarios, que están cifrados en 600.000 euros anuales. Son los que se desprenden de los 52 trabajadores que todavía paga la 'Fede' –aunque 44 pertenecen a Guiera y solo 8 a la FCH como tal–, de la organización de las competiciones y de las selecciones catalanas.

En caso de que el juez resuelva favorablemente la citada impugnación y Cerdanyola decida recurrir en apelación, la espera se alargaría unos ocho meses más. Demasiado tiempo para hacer frente a esos 600.000 euros de gastos, teniendo en cuenta la precaria situación de la 'Fede'.

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