El peor rival de Rafa Nadal

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El tenista balear se pierde el US Open porque sigue con problemas en las articulaciones

16 de agosto de 2012 (17:35 CET)

La carrera de Rafa Nadal está en el aire. El tenista, que se pierde el US Open después de renunciar a los Juegos Olímpicos, podría tener una dolencia degenerativa en las rodillas. Por lo pronto, regresará dentro de un mes. 

Nadal, número 3 del mundo, ha renunciado a disputar el US Open, cuarto Grand Slam de la temporada, porque sigue con molestias en las articulaciones de las piernas. “Estoy muy triste al anunciar que aún no me encuentro en condiciones de jugar y debo renunciar al Open USA”, ha comunicado el de Manacor en las redes sociales.

De hecho, el tenista disputó su último encuentro el 28 de junio, en Wimbledon. Cayó en cuartos ante el número 100 del ránking ATP, Lukas Rosol. Posteriormente, Nadal se ha perdido los Masters Series de Toronto, los Masters de Cincinnati (se están disputando ahora), y los Juegos Olímpicos. En Londres, Rafa iba a ser el abanderado de la delegación española (fue incluso a recoger la bandera), pero poco después renunció a las Olimpiadas debido a las continuas molestias en el tendón de su rodilla izquierda.

 

Tendinitis o tendinosis

La causa de la baja prolongada de Nadal es una tendinitis. Es decir, una inflamación de los tendones de la rodilla izquierda que se agrava con el repetido esfuerzo físico. Sin embargo, el tenista podría sufrir tendinosis, una degeneración de las fibras tendinosas de la rodilla que pueden provocar problemas en toda la articulación. Hay dos soluciones: reposo de tres meses (lleva dos) o quirófano (de seis a doce meses de baja), pero esta última está descartada por el momento.

 

Molestias continuadas

Los problemas de Rafa Nadal en las rodillas no son nada nuevo. El deportista ha pasado por varios episodios similares, aunque siempre ha vuelto al mejor nivel. Sin ir más lejos, en 2008 ya padeció una tendinitis de inserción del tendón cuadricipital en la rodilla derecha.

En 2010, el manacorí se infiltró plasma en las rodillas para aliviar las molestias. Los médicos Anitua y Sánchez, de Vitoria, le hicieron infiltraciones cada siete días durante tres semanas para regenerar el tejido dañado. Posteriormente, el español levantó la ensaladera de Roland Garros y el trofeo de Wimbledon. Después del verano de 2010, tras el tratamiento, conquistó por primera vez el US Open, el Grand Slam que se pierde en esta ocasión por problemas parecidos.

Finalmente, en marzo de 2012, reconoció que volvía a tener problemas en las rodillas: “Físicamente tengo un poco de dolor en la rodilla, que apareció antes de salir desde Mallorca para jugar Indian Wells. En Indian Wells me dolió algo más y aquí, en Miami, ya he empezado con problemas”, comentó a Teledeporte.

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