El partido de la vergüenza: vándalos de Boca queman a los jugadores de River

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El árbitro suspende el encuentro de octavos de final de la Copa Libertadores por la agresión de unos energúmenos contra los jugadores millonarios

El último Boca-River pasará a la historia como el partido de la vergüenza

15 de mayo de 2015 (10:11 CET)

No hay calificativos suficientes para definir lo ocurrido esta madrugada en la Bombonera. Algunos lo llaman el partido de la vergüenza, pero es más que eso. Unos vándalos de Boca Juniors han quemado, parece que con gas pimienta, a los jugadores de River Plate con motivo de la vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores. Encuentro suspendido. Otro día triste, y hemos perdido ya la cuenta, para el deporte.

Confusión y tensión se han mezclado durante muchos minutos en las gradas y en el césped de la Bombonera. Los cuerpos de seguridad parecían insuficientes para detener el caos. La mecha se ha encendido en el regreso de los jugadores al campo después del descanso y con empate a nada en el luminoso. Unos energúmenos han agujereado una manga que conecta el túnel de vestuarios con el campo y han atacado a los jugadores millonarios. Cuatro de ellos han ingresado en el Instituto del Quemado: Leo Ponzio, Leonel Vangione, Ramiro Funes Mori y Matías Kranevitter.

Rodolfo D'Onofrio, el presidente de River, y Rodolfo Arruabarrena, técnico de Boca, se han enfrentado en el campo. Más de una hora de conflictos lamentables hasta que el árbitro, Darío Herrera, y representantes de la Conmebol han decretado la suspensión del drama. River venció en la ida (1-0), pero nadie le asegura todavía que estará en cuartos de final ante el Cruzeiro.

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