El origen de la enemistad entre Tebas y Villar se remonta a 2003

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El actual presidente de la Liga denunció al dirigente de la Federación Española de Fútbol y retiró los cargos en 2013

Javier Tebas y Ángel María Villar

11 de mayo de 2015 (21:19 CET)

La relación entre Javier Tebas y Ángel María Villar es pésima. Presidentes de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) y de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), respectivamente, se trata de dos personas de fuerte carácter e intereses enfrentados. Como suele ocurrir en estos casos, hay una pugna de poder, y de dinero, a la sombra de su larga enemistad.

Tebas siempre se caracterizó por ser un abogado conflictivo, de aquellos que busca poner palos en las ruedas del vecino para ganar notoriedad. Lo hizo nada más y nada menos que a costa de Leo Messi, cuando éste todavía era juvenil, en 2005. Tebas, asesor jurídico del Alavés en aquella época, trató de impugnar la presencia de Messi en Primera División alegando alineación indebida por "fraude de ley" del Barça a la hora de inscribir al futbolista.

Más discreto, que no polémico, es Villar. El presidente de la Federación Española desde 1988 también tuvo su papel en el polémico 'caso Messi'. Según Tebas, la RFEF había permitido su inscripción de forma irregular y el propio Comité de Competición del organismo se encargó de desestimar las denuncias de Tebas –que recurrió– y del Deportivo.

Apropiación indebida, administración desleal y falsedad documental

Sin embargo, la enemistad entre Tebas y Villar nació antes que todo esto. Fue en el año 2003, cuando Tebas denunció a la cúpula directiva de la Federación Española por apropiación indebida, administración desleal y falsedad documental a raíz de una operación de 18 millones de euros que, según se publicó en aquel momento, hipotecó la sede de la RFEF.

Tebas denunció al propio Villar y a cinco personas más: Juan Padrón, José María Castillón, Antonio Borrás, Juan Espino y Francisco Padrón. 10 años después, tras recurrir el archivo provisional de la causa –en 2010– y coincidiendo con el nombramiento de Tebas como presidente de la Liga, el abogado retiró los cargos. Pero nunca quedó claro el por qué. Hay quién dice que fue por prescripción de los supuestos delitos. Otros consideran que Tebas recibió presiones.

El caso es que terminó el proceso sin quedar claro lo que verdaderamente había ocurrido, pero se mantuvo su mala relación. Y la cosa fue a más. Miguel Cardenal, presidente del CSD al que Villar había apoyado, contó con Tebas para nuevos proyectos, como el saneamiento del fútbol español. Villar se sintió traicionado y dejó de asistir a las reuniones. Hoy, está detrás de una huelga que apoyan los jugadores en disconformidad con el Real Decreto Ley que prevé la venta centralizada del fútbol. 

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