El momento más feliz de Bartomeu en el Barça cumple un año: sí al nuevo Camp Nou

stop

El proyecto Nou Espai Barça toma forma con el anuncio de la próxima ubicación del Miniestadi

Jordi Moix y Josep Maria Bartomeu presentan la primera fase del proyecto del Espai Barça | EFE

05 de abril de 2015 (18:46 CET)

Este domingo se cumple un año del momento más feliz de Josep Maria Bartomeu en la presidencia del FC Barcelona: el sí de los socios al Espai Barça, que incluye la reforma del Camp Nou, la reubicación del Palau y el traslado del Miniestadi a la Ciutat Esportiva, entre otros puntos. En los últimos 12 meses, sin embargo, al presidente se le ha atragantado más de una comida.

El Barça recuerda el éxito de participación del referéndum, con el 31,65% de participación y el 72,36% de votos favorables. El 27 de marzo pasado, Bartomeu y Jordi Moix, directivo del Área Económica y responsable del Área de Patrimonio, presentaron de forma oficial la primera fase del proyecto, que empieza por la reubicación del Miniestadi en la Ciutat Esportiva. En la misma fecha comenzó el concurso de arquitectura para asumir el proyecto, cuya finalización está prevista para 2017.

La foto con Messi

El Espai Barça está aprobado por los socios, hecho que debería respetar la candidatura ganadora de las próximas elecciones. Si vencen Bartomeu o Toni Freixa no habrá problema. Si ellos elegidos son Laporta o Benedito, hay más dudas sobre el desarrollo del proyecto, por lo menos en lo que se refiere a las obras del nuevo Camp Nou. Cada uno de ellos maneja unas cifras de gasto y de explotación.

Bartomeu puede presumir de haber logrado el apoyo del socio y llevarse una alegría al menos una vez durante su mandato. Ha habido otras, seguro, pero menos destacadas y mucho más efímeras. En el otro lado de la balanza, el presidente pesa la sanción de la FIFA, el fallecimiento de Tito Vilanova y el caso Neymar, por el que está condenado y piden hasta pena de prisión para él. En el viaje a Vigo, Barto ha buscado la fotografía con Leo Messi para quemar las últimas naves en la recta final antes de las elecciones, y a la espera de que la pelota entre en los dos meses que restan de competición.