El Messi más decisivo brinda al Barça un trabajado triunfo sobre el Zaragoza

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Dos goles del argentino y uno de Song sirven para derrocar el buen planteamiento de Manolo Jiménez

Leo Messi celebra su primer gol en el Barça-Zaragoza | EFE

17 de noviembre de 2012 (22:12 CET)

Regresó el Messi más decisivo. Y con él, un nuevo triunfo del Barça de Tito Vilanova, imparable en la carrera por el título de Liga. El conjunto azulgrana se impuso sin demasiado brillo (3-1) a un Zaragoza valiente, que se atrevió a jugarle de tú a tú al Barça.

El cuadro de Vilanova vivió de los destellos de calidad de sus estrellas. En concreto, de la más brillante de todas, Leo Messi. El argentino retomó su versión más eficaz, y fue claro partícipe de los tres goles de su equipo. El primer aviso lo dio a los dos minutos de juego, a la siguiente no perdonó. Una excelente jugada por banda izquierda de Jordi Alba, terminó con una definición sublime de Messi (m. 16), que dedicó el gol a Víctor Valdés, por su reciente paternidad.

El Zaragoza planta cara

Pese al gol, el conjunto de Manolo Jiménez siguió fiel a sus ideas, y atacó con descaro la portería del Barça. Hasta el punto de que en la primera mitad provocó más córners que los blaugrana. Precisamente, un mal rechace tras saque de esquina de los maños propició el gol del empate. Fue obra de Montañés (m. 24), que recogió el balón en la frontal del área para soltar un disparo a bocajarro que topó con Puyol y confundió a Valdés.

El partido empezaba de nuevo, pero el Barça volvía a demostrar su fragilidad defensiva a pesar de que, después de mucho tiempo, Piqué y Puyol volvieron a la titularidad. Curiosamente, otro jugador defensivo, Alex Song, fue el encargado de volver a avanzar a los de Vilanova. El camerunés se estrenó como goleador con el Barça, tras recibir una asistencia de genio de Messi al punto de penalti. El argentino se disfrazó de Iniesta para correr la línea de fondo y servir el balón a Song, que fusiló a Roberto (m. 28). Máxima efectividad del Barça que, con muy pocas ocasiones, llegó al descanso con dos goles.

Camino de récord

Los 73.428 aficionados que asistieron al Camp Nou, denotaban una ligera tensión porque el Barça no decidía el partido. El Zaragoza aguantó muy bien a los azulgrana, hasta que llegó el tercero. Primero, Alba, esta vez, Montoya, que dejó a Alves en el banquillo. El de Viladecans se asoció a la perfección con Messi, corrió la banda y le devolvió el balón al argentino, que según recibió lo incrustó en las mallas de Roberto, a ras de palo (m. 60).

A partir de ahí, el Zaragoza trató de aguantar el tipo, pero se fue desmoronando al tiempo que los azulgrana se reencontraban con su mejor versión. Iniesta pudo poner la guinda con un chute con rosca que se estrelló en el larguero. Fue el último aviso del Barça, que nuevamente, tiró más de solvencia que de brillo, pero se volvió a mostrar muy contundente.

Con este triunfo ya van 11 victorias en 12 jornadas de Liga. Unos números, los del Barça de Tito Vilanova, que van a ritmo de récord. Como los goles de Messi. Actualmente lleva 78 tantos en 2012, a ocho de superar al ‘Torpedo' Müller, que hizo 85 en un año natural. Cifras de leyenda de un Barça y unos jugadores que quieren seguir haciendo historia.

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