El mal trago de Diagné en la celebración del Barça tras ganar la Supercopa de España

stop

El pívot musulmán se enfadó al ser rociado con cava en plena euforia

Moussa Diagné, en su presentación con el Barça

04 de octubre de 2015 (22:58 CET)

Celebración con disgusto en el vestuario del Barça. El pívot Moussa Diagné se enfadó y dio un portazo tras ser rociado con cava. Es musulmán, y pese a las advertencias de que no puede tocar el alcohol, fue salpicado con motivo de la euforia del equipo de Xavi Pascual, que acababa de ganar la Supercopa de España ante Unicaja (62-80).

Diagné se apartó, muy molesto, pero regresó con el grupo a los pocos segundos y tras la intermediación del cuerpo técnico. En ningún momento el jugador, de 21 años, la emprendió a puñetazos contra nadie, ni se precisó la intervención policial para calmar los ánimos. El único golpe lo dio a una puerta.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad