El juicio entre Laporta y Rosell se resolverá en la confrontación contable

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La aparición de los peritos judiciales en escena evidencia las diferencias interpretativas entre ambos bandos y oxigena a los demandados

Bartomeu habla con sus abogados tras declarar ante el juez | V. Malo

19 de septiembre de 2014 (20:47 CET)

El juicio contra 17 exdirectivos del Barça en reclamación de 47,6 millones de euros se ha convertido, definitivamente y sin remedio, en una confrontación contable. Este viernes entraron en escena dos peritos judiciales, uno de la parte demandante y otro de la demandada, que evidenciaron las diferencias interpretativas entre los bandos de Sandro Rosell y Joan Laporta. Y si no se aclaran las cuentas, el juez no condenará. 

Diego Prior fue el perito presentado por la junta actual del club y su versión coincidió con la interpretación de las cuentas que explicaron Javier Faus, vicepresidente del club, y Artur Amich, auditor de Deloitte. Sin embargo, la intervención de Prior no fue especialmente brillante ante el acoso jurídico al que fue sometido por los 15 abogados de la demandada.

En cambio, la perito Margarita Crous, presentada por uno de los 17 demandados, pegó un repaso a la reformulación de las cuentas realizada por Faus. La perito captó la atención de la sala con desparpajo y cuestionó varios puntos que, hasta la fecha, parecían claros. Crous dijo que la devaluación de valor de los terrenos de Viladecans no era imputable a la junta de Laporta, ya que el cambio de uso de los terrenos –que desencadenó la devaluación– lo realizó la junta de Rosell.

Surrealismo en el juzgado

La perita judicial también descartó que la resolución del contrato para la venta de los terrenos de Sant Joan Despí fuese imputable a la junta saliente. "En ese momento había un acuerdo formalizado para su venta y así tenía que recogerse en el balance contable del ejercicio 2009-10", expresó. Crous también cuestionó el tema de la prima de Mediapro y la compleja operación con Sogecable.

La situación rozó lo surrealista cuando la perito acabó formulando preguntas al abogado demandante sobre los 13 millones que se le descuadraban, saltándose el procedimiento judicial. Crous llegó a decir que si faltaban ciertas facturas podría hablarse, incluso, de un delito fiscal. Sin duda, su declaración volvió a sembrar dudas sobre las cuentas reformuladas y complica la tarea del juez Martínez Borrego –civilista, no mercantilista–, todavía algo descolocado por la complejidad del asunto.

El acierto de la estrategia 'laportista'

El debate contable amenaza con perjudicar seriamente las pretensiones de la parte actora. Así lo explica a Diario Gol el abogado Xavier-Albert Canal, que ha seguido las cinco sesiones del juicio realizadas hasta ahora: "Es un tema de interpretaciones. La contabilidad no es una ciencia exacta, con lo que parece difícil que los demandantes puedan acreditar que se produjo un efectivo perjuicio patrimonial al club durante el mandato de Laporta. Por tanto, crecen las posibilidades de que el juez acabe absolviendo a los demandados".

El lunes se prevé un careo entre los dos peritos citados para que defiendan su interpretación cara a cara. Sin embargo, también está prevista la intervención de otros tres peritos por la parte demandada. Aunque algunos sectores han criticado la falta de unidad entre los exdirectivos, la estrategia de acudir con 15 abogados diferentes se está evidenciando como un acierto jurídico.

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