El imperio de Armstrong amenaza ruina

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El exciclista deja de ingresar más de 20 millones tras reconocer su dopaje, y se le reclaman más de 10 millones por daños

Lance Armstrong, durante una conferencia / Archivo

18 de enero de 2013 (18:06 CET)

El imperio de Lance Armstrong es la mayor ficción de la historia del ciclismo. Como tal, tendrá su propia película, por la que seguro percibe ingresos por ceder su nombre y la historia de su vida. Hasta que llegue ese momento, sin embargo, el texano deberá lidiar para mantener un dinero que ya empiezan a reclamarle y que obtuvo por sus triunfos en el Tour de Francia, dopado.

Armstrong se ha rendido, señalado y sin escapatoria, y ha confesado en televisión que su carrera fue "una gran mentira" que repitió "muchas veces". "La historia fue perfecta durante mucho tiempo, pero detrás de esa imagen e historia había tirón y me perdí en eso", ha reconocido. Ese engaño le costará, por lo pronto, 12 millones de euros. Son los que le reclaman la Federación Francesa de Ciclismo (2,9 millones) y la compañía SCA Promotions (nueve millones) y que le abonaron por sus victorias en la ronda gala.

Sin patrocinadores

SCA Promotions anunció este viernes, tras ver la entrevista de Armstrong con Oprah Wifrey, que demandará al exciclista si éste no paga la compensación que se le reclama. De hecho, la empresa le entregó 5,6 millones por ganar el Tour de 2004 y otros 1,8 millones en concepto de intereses. En total, 7,4 millones de euros. Sin embargo, como Armstrong denunció a la compañía por retener el pago cuando empezaron a publicarse las primeras acusaciones de dopaje, SCA Promotions ha decidido reclamarle casi nueve millones como compensación. "No se merece ni tiene derecho a quedarse el dinero", explicó el abogado de la compañía, Jeff Tillotson.

La página web de Armstrong se ha quedado huérfana de patrocinadores. "Si la vida de Armstrong fuera un guion de Hollywood, sería un melodrama", comienza su biografía, recordando su cáncer y los siete Tour de Francia que conquistó haciendo trampas. Los patrocinadores le han dejado de lado después de que confirmara el consumo de sustancias prohibidas y, según Sports Illustrated, el exciclista dejará de ingresar, al menos, 23 millones de euros al año. En la próxima década, esta cifra podría ascender a más de 100 millones de euros. Del mismo modo, Armstrong está negociando con el equipo US Postal la devolución de parte del dinero que obtuvo como capitán.

Tiene futuro

Pero Armstrong tiene futuro. Se librará de la cárcel y tendrá una demanda por parte del Ministerio de Justicia de Estados Unidos. Puede arruinarse, pero seguirá ganando dinero. Le lloverán las ofertas de las televisiones, escribirá libros y realizará conferencias. Algunos expertos en marketing deportivo coincidieron en que el texano percibirá grandes sumas de dinero por participar en una prueba Ironman o un triatlón. Incluso podría presentar un programa en la pequeña pantalla.

Finalmente, su fundación, Livestrong, ha emitido un comunicado agradeciéndole su labor en la lucha contra el cáncer, pero decepcionada con el engaño de Armstrong: "Estamos decepcionados por la noticia de que Lance Armstrong ha engañado a la gente durante y después de su carrera, incluidos a nosotros mismos. A principio de esta semana, Lance se disculpó con nuestro personal y aceptamos sus disculpas con el fin de avanzar".

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