El Granada jugará en el destierro a partir de la próxima jornada

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"Las inaceptables imposiciones" del Ayuntamiento obligan al club nazarí a abandonar el Nuevo Los Cármenes

La afición granadina celebrará los éxitos de su equipo lejos de Los Cármenes

19 de octubre de 2012 (18:16 CET)

Desterrados y sin campo. El Granada CF disputará este próximo domingo frente al Zaragoza su último partido en el estadio municipal del Nuevo Los Cármenes y se verá obligado a jugar en otra ciudad a partir de la próxima jornada. Después de que el pasado 30 de septiembre venciese el convenio con el consistorio por el uso de las instalaciones, el club andaluz ha decidido no aceptar las condiciones para su renovación.

"El Ayuntamiento nos autoriza a utilizar el campo bajo unas imposiciones que son inaceptables y que no podemos asumir. A partir del domingo no podremos usar Los Cármenes en las condiciones que nos imponen", explicó este viernes en rueda de prensa el secretario del consejo de administración, Pedro González Segura, quien asimismo confirmó que la entidad nazarí ya ha contactado "con Málaga, Sevilla y Jaén, tras recibir el visto bueno de la Liga de Fútbol Profesional (LFP)" para jugar en otra ciudad. "Si el Ayuntamiento mantiene esas imposiciones, tendríamos que irnos fuera a jugar. El peor escenario sería tener que ir a jugar a otra ciudad, a Málaga, Jaén o Sevilla, pero tomaríamos medidas para que no haya perjuicio para los socios", añadió.

Duras acusaciones


Las posturas, por tanto, parecen irreconciliables. Desde el Granada aseguran que "el Ayuntamiento nunca ha tenido voluntad de negociar con el club", mientras que desde el consistorio insisten en aferrarse a las condiciones del nuevo convenio, que fueron tildadas de "inaceptables" por González Segura, puesto que no solo afectarían a la entidad a nivel económico, sino que también podrían repercutir en su rendimiento deportivo.

Al margen de aceptar su nueva condición de responsable civil en caso de incidentes, o de hacerse cargo de la instalación del circuito cerrado de televisión exigido desde la LFP –cuyo importe ascendería a unos 840.000 euros-, el Granada debería aceptar según el nuevo convenio propuesto desde la empresa municipal que gestiona del Nuevo Los Cármenes, Granada Eventos Globales (GEGSA), la reducción en la disponibilidad de las instalaciones para los entrenamientos de la primera plantilla, que únicamente podría acceder al estadio un día a la semana, en lugar de los dos estipulados en la actualidad en la previa a los partidos en que el conjunto de Anquela actúa como visitante. Asimismo, la entidad que preside Enrique Pina debería abonar a GEGSA 150.000 euros en concepto de mantenimiento.

Cabe recordar que el Granada CF no es el primer club de la ciudad que se ve obligado a hacer las maletas y a emigrar. En 2007, el Granada 74 –equipo histórico que consiguió un ascenso administrativo a Segunda tras la venta del Ciudad de Murcia por parte del propio Pina al empresario Carlos Marsá- tuvo que disputar sus partidos durante toda una temporada en el estadio Escribano Castilla de Motril, ante la negativa del consistorio (gobernado por el Partido Popular) a que este club disputase sus encuentros en el Nuevo Los Cármenes.

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