El fiscal detecta contratos «simulados» en el fichaje de Neymar

El juez Pablo Ruz decidirá si admite a trámite la querella contra al presidente del Barça, Sandro Rosell, por un delito de apropiación indebida en la contratación del jugador

La Fiscalía de la Audiencia Nacional detecta contratos «simulados» en el fichaje de Neymar por el FC Barcelona. Y pide al juez Pablo Ruz que admita a trámite la querella contra el presidente del club, Sandro Rosell, por un delito de apropiación indebida en la contratación del jugador.

«Los contratos firmados entre las partes, en ocasiones no coinciden con lo que se indica en estos contratos, tratándose en algunos casos de contratos simulados o que alteraban la finalidad del concepto de los pagos», reza el texto de la Fiscalía. La FIFA y el Santos, antiguo club de Neymar, deberán ofrecer su versión.

Cuarenta millones

La Fiscalía busca explicación al desglose de los 57,1 millones de euros que pagó el Barça por Neymar. El club, el futbolista y la empresa N&N –propiedad del padre del jugador— firmaron un contrato de préstamo en 2011 a razón de 10 millones de euros, en el que el Barça manifestaba la intención de fichar a Neymar en 2014, cuando concluía la alianza con el Santos.

Todas las partes, asimismo, fijaron en 40 millones de euros –incluidos los 10 millones ya abonados— la adquisición de los derechos federativos y económicos de Neymar que poseía N&N. Y una cláusula de penalización, también de 40 millones, en caso de incumplimiento de contrato.

El Barça, no obstante, incumplió el contrato al fichar a Neymar en 2013, cuando todavía estaba ligado al Santos, por lo que indemnizó a N&N con los 40 millones pactados. En esa cantidad se incluyen los 10 millones pagados en 2011. Según el fiscal, de este modo, la cantidad abonada como préstamo en 2011 resultó ser «una garantía del futuro contrato».

No aparecen en las cuentas

La entidad presidida por Sandro Rosell en ningún caso incluye en las cuentas anuales de 2013, dentro del apartado del inmovilizado intangible, el gasto que le supondrá al club la cláusula de penalización. Sí anotó en el ejercicio de 2012 los 10 millones de euros firmados en su momento. También hace referencia a los gastos derivados del fichaje, pero sin cuantificarlo; tampoco consta la cantidad que pagó el Barça al Santos por los derechos federativos del jugador.

Tal y como están relatados los hechos, el abono de un dinero del Barça en una cantidad sin determinar en la contratación de Neymar serían constitutivos de un posible delito de apropiación indebida, en su modalidad de distracción, porque los contratos no se corresponden con la realidad. El contrato de préstamo (10 millones) sería simulado y el de la cláusula de penalización (40 millones), una alteración del concepto de pago.