El fallido reparto televisivo agrieta el mapa institucional del fútbol español

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Tebas logra el apoyo de los clubes para reprobar la actitud de Villar, pero los equipos sostienen que es el Gobierno el que tiene la llave

La Asamblea General Extraordinaria de la LFP, reunida en Madrid el 30 de marzo de 2015

31 de marzo de 2015 (10:30 CET)

Es sorprendente el buen papel de los equipos españoles en Europa ante la ineptitud de los dirigentes del fútbol nacional. La venta centralizada de los derechos de televisión para el nuevo reparto, equitativo, sigue en modo espera mientras las instituciones balompédicas mantienen un conflicto de dimensiones desmesuradas. La Liga de Fútbol Profesional (LFP) y sus clubes, la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) y el Gobierno están inmersos en una guerra en la que no todos parecen culpables.

Javier Tebas, presidente de la LFP, ha dado un paso más para desprestigiar a Villar, su homólogo en la RFEF. No se hablan desde hace año y medio. "El mensaje de reprobación del fútbol español ante la actitud del presidente de la RFEF es unánime, no se sienten representados", dijo el máximo responsable de la patronal tras la Asamblea General Extraordinaria celebrada este lunes, en Madrid, con el objetivo de encontrar una salida al bloqueo del nuevo reparto televisivo. Prepara movimientos en los días próximos.

Conflicto de intereses

Tebas acusa a Villar de chantajear la operación, porque se ha ausentado de las reuniones con el Gobierno y la Liga para la firma del Real Decreto necesario para solventar el asunto. En este contexto, los clubes y la LFP barajan la posibilidad de un contrato interno con un operador por extensión de tres años. Incluso amenazan, según Tebas, con abandonar los cargos ejecutivos en la RFEF. Es cierto que hay otro pensamiento entre los afiliados: el Gobierno puede desbloquear la situación sin necesidad del apoyo de Villar.

El conflicto va más allá del puramente televisivo. Villar se siente perseguido por la Liga y, especialmente, el Gobierno porque quieren conocer los detalles de las opacas cuentas de la federación. "No se pueden mezclar estos problemas porque lo que se busca con este acuerdo no sólo beneficia al fútbol profesional, sino también al aficionado", sentenció Tebas.