El Espanyol, contra la historia y sus tensiones internas

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El equipo blanquiazul busca soluciones ante el Athletic tras perder los primeros tres partidos de Liga, igual que hace 10 y 20 años

Entrenamiento del equipo / RCDE

13 de septiembre de 2012 (12:55 CET)

El Espanyol no suelde disfrutar de prolongados periodos de estabilidad deportiva. Unas veces por su delicada economía y otras por sus tensiones internas, el club ha padecido demasiadas convulsiones en las últimas décadas. El mandato de Daniel Sánchez Llibre, presidente desde 1997 hasta 2011, estuvo marcado por la improvisación, por apuestas arriesgadas en el banquillo y soluciones de emergencia que evitaron un descenso a Segunda en algunas ocasiones. Históricamente, además, el Espanyol parece condenado a un sufrimiento extremo cada diez años.

El inicio del Espanyol en la actual temporada confirma los malos augurios. El equipo ha perdido los primeros tres partidos de Liga (Mallorca, Zaragoza y Levante), igual que ocurrió hace diez (Madrid, Real Sociedad y Barcelona) y veinte años (Zaragoza, Atlético y Cádiz). En 2002 y 1992, el equipo blanquiazul empató en la cuarta jornada. Este domingo, en Cornellà-El Prat, el Espanyol recibe al Athletic con la necesidad de sumar para iniciar su escalada.

Salvador Clemente

Hace diez años, el Espanyol se encomendó a Javier Clemente para salvarse, tras un decepcionante inicio de curso con Juande Ramos y Ramon Moya. En 1993, en cambio, el equipo descendió a Segunda (última vez en su historia) tras una errática campaña con José Manuel Díaz Novoa como entrenador. Juanjo Díaz, su sustituto en el tramo final, no pudo frenar la caía del equipo.

El Espanyol, ahora, no se encuentra en una situación tan delicada, pero deberá resolver muchos problemas. La afición ha dirigido su malestar hacia el consejo de administración por debilitar al equipo con traspasos de buenos y jóvenes futbolistas (formados en el club) a precio de saldo. Javi Márquez y Álvaro Vázquez, presentado este jueves como nuevo jugador del Getafe, no aceptaron las ofertas de renovación del club y fueron degradados por la entidad. El centrocampista, además, denunció el comportamiento de Mauricio Pochettino, técnico blanquiazul, que prescindió de sus servicios cuando estaba en buenas condiciones físicas.

Aficionados nada amistosos

Necesita el Espanyol nuevos estímulos, condicionado como está por sus estrecheces económicas. En un año, el club ha perdido unos 5.000 socios y, recientemente, unos treinta aficionados radicales irrumpieron en un entrenamiento y fueron atendidos por Pochettino y los cuatro capitanes del equipo. Ellos, con una actitud poco amistosa, recibieron unas explicaciones que no se ha dado al resto de la masa social. Muchas cosas no cambian en el Espanyol.

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