El 'caso Osasuna' salpica al Terrassa FC

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El exdirectivo rojillo Chuma Peralta, encarcelado por el desvío de dinero y amaño, llegó como el salvador del equipo catalán

G. M.

Xavi Hernández, con la camiseta del Terrassa FC, y los empresarios Chuma Peralta y Cristina Valencia, imputados por el 'caso Osasuna'
Xavi Hernández, con la camiseta del Terrassa FC, y los empresarios Chuma Peralta y Cristina Valencia, imputados por el 'caso Osasuna'

11 de marzo de 2015 (18:53 CET)

El desvío de fondos y posible compra de partidos de Osasuna para lograr el fracasado objetivo de permanecer en Primera División ha llegado hasta Cataluña. Chuma Peralta, el único exdirigente del club navarro que se encuentra encarcelado en el marco de esta investigación, es el propietario oficioso del Terrassa FC desde enero. Esta situación deja al club catalán con un vacío de poder que incomoda a la ciudad y a los trabajadores de la entidad que milita en el grupo V de Tercera División.

Peralta es un empresario cercano a la polémica por su gestión de situaciones anteriores. Llegó a Terrassa (Barcelona) en enero como el salvador económico y deportivo del club que descubrió a Xavi Hernández y, tres meses después, todavía no ha certificado la compra de la entidad, propiedad del jiennense Jesús Fernández.

Cambio de planes

El navarro explicó en noviembre que el objetivo era entrar como gestor de la institución, pero cambió de idea para regularizar la situación contable de los últimos meses. El cambio de manos del paquete de participaciones está pendiente de la aprobación del Consejo Superior de Deportes (CSD), aunque difícilmente llegará a buen puerto tras los últimos acontecimientos judiciales. Ahora, en marzo, estaba prevista una ampliación de capital del Terrassa con la entrada de dos o tres sociedades de accionistas.

Peralta asumió la presidencia y, con ella, las deudas del Terrassa, la mitad del pago de un salario de la plantilla y los compromisos pendientes. El empresario, separado, con dos hijos y siempre vinculado al baloncesto, se comprometió a subir a Segunda B en el campo o en los despachos, así como a presentar la escritura de adquisición del club al regidor de Deportes del Ayuntamiento, Alfredo Vega. Este gesto no se ha producido porque los documentos están pendientes de firma.

Otro empresario interesado

El caso Osasuna también ha salpicado a la tarraconense Cristina Valencia, empresaria del sector inmobiliario que debía entrar en la gerencia del Terrassa. Según la denuncia, Valencia, muy vinculada a Peralta, cobró 900.000 euros del club rojillo y está imputada en la investigación. Tampoco ha tomado posesión de su cargo en la entidad egarense.

El anterior propietario del Terrassa FC, Jesús Fernández, podría asumir de nuevo el paquete accionarial hasta la llegada de un nuevo inversor. El mejor posicionado es Jordi Cuesta, un empresario de Rubí, municipio vecino a la cocapital del Vallès Occidental, afincado en Terrassa. Hasta ahora, Cuesta trabajaba en la fundación de un club paralelo que usara las mismas instalaciones municipales después de no llegar a un entendimiento con la opción de Peralta.

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