El Barça Regal obceca a la 'Penya' en el derby (63-78)

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Los azulgrana conquistan Badalona tras sobreponerse a un mal segundo cuarto

Savané intenta frenar a Jawai

09 de diciembre de 2012 (14:28 CET)

El peor Barça asomó tímidamente la cabeza en el Olímpic. Pero afortunadamente para los intereses azulgrana, la tan habitual 'pájara' que suelen sufrir los de Xavi Pascual por esas canchas de España solo se redujo a un segundo cuarto en el que dieron vida a un FIATC Joventut que naufragó tras el descanso, brindando en bandeja de plata una victoria que permite a su rival espantar sus fantasmas y levantar la vista hacia la Copa del Rey.

La Liga Endesa se ha convertido en un diván para el Regal Barça. Imbatible en Europa, los de Xavi Pascual depositan en la competición doméstica todos sus males, haciendo gala de una bipolaridad que sería digna de estudio en cualquier facultad de psiquiatría. Comenzó el partido la 'Penya' intentando llevar al Barça a su terreno. Cerrando con pestillo la pintura y obligando a los azulgrana a buscar el lanzamiento exterior abiertos y sin apenas oposición. Mal negocio.

Con un CJ Wallace inspirado, a pesar de sus dos primeros triples fallados, los visitantes rápidamente se fueron por encima de los diez puntos (7-20, 7') y llegando a alcanzar una renta máxima de 15 puntos antes de la conclusión del primer cuarto (9-24, 9'). Los verdinegros, contagiados ante el bloqueo mental inicial de Manny Quezada, se mostraban fallones en el tiro y sin la intuición necesaria para hacerse respetar en la zona rival. Pero iniciado el segundo cuarto, el dominicano se despertó y con él un equipo que volvió a intentar llevar el partido a su terreno, tras la frustración inicial.

'Doctor Regal y Míster Barça'

Enloquecidos ante la concatenación de faltas y pérdidas de balón, los azulgrana volvieron a reencontrarse con su peor yo, con el que les ha llevado a ser un equipo frágil mentalmente y, de momento, poco preparado para mirar a los ojos a los grandes del basquet patrio. Hasta el punto de encajar un 25-12 de parcial que echó por tierra el buen trabajo del primer cuarto y colocó a los badalonenses incluso con la opción de ponerse por delante (35-36, 18'). Suerte de la aparición final de Tomic, que con dos canastas consecutivas alivió el estrés visitante para llevar el partido al descanso con una exigua renta de cuatro puntos (38-42).

En la reanudación, reapareció el mejor Barça –por obra y gracia de un Navarro (el mejor en un partido coral con 17 de valoración), que había fallado sus cuatro primeros intentos de triple- y con él la peor 'Penya', incapaz de ver el aro durante todo el tercer cuarto y cerrando el parcial con solo una canasta convertida (2-14), que colocó al Barça en la rampa de lanzamiento hacia el triunfo. En estas circunstancias, el último cuarto se convirtió en una contrarreloj a la desesperada de los de Salva Maldonado, que intentaron hacer en diez minutos lo que habían sido incapaces de hacer en 30: defender, correr y pasar. Sus tres asistencias pírricas y 15 pérdidas ante todo un Barça –por muy mal que esté- son un peaje demasiado elevado y que finalmente acabó pasando factura en un derby sin sustancia, que acabó mostrando las vergüenzas de los dos mejores equipos catalanes.

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