El Barça Regal firma su mayor despropósito contra Estudiantes

stop

La pésima actuación de todo el equipo hizo que los madrileños estuviesen a punto de lograr la gesta imposible de ganar por 46 puntos

Tariq Kirksay pone un claro tapón, sin contemplaciones, a Pete Mickeal | EFE

13 de enero de 2013 (15:08 CET)

El Barça Regal firmó en Madrid su mayor despropósito de los muchos que acumula ya esta temporada. Xavi Pascual ha hecho de la irregularidad la mayor seña de identidad de un equipo que no es capaz de encadenar más de dos buenas actuaciones consecutivas. Contra Estudiantes rayó el ridículo, y perdió por un abultado y contundente 88-66. Una situación preocupante que demuestra más que nunca la 'Navarrodependencia' que siente el equipo, después de que la 'Bomba' se volviese a lesionar el bíceps femoral el pasado viernes contra el Olympiacos.

Estudiantes, uno de los equipos que está ofreciendo un baloncesto más atractivo y vistoso esta temporada, no tuvo piedad de un Barça que se dejó la garra en el Palau Blaugrana. El equipo dirigido por Txus Vidorreta necesitaba ganar a los de Xavi Pascual por 46 puntos o más para asegurar su clasificación para la Copa del Rey y, por momentos, dio la sensación de que podían conseguirlo. Finalmente, la diferencia se redujo ligeramente – llegó a ser de 30 puntos en algún momento del choque – pero el cuadro estudiantil logró su objetivo igualmente y estará en la Copa ya que el Blusens Monbus perdió contra el Joventut de Badalona en un duelo trepidante (89-87).

La debacle

El Palacio de los deportes de Madrid hizo gala de su extraordinaria afición, y llevó en volandas a su equipo en todo momento. Comandado por Carl English (17 puntos y máximo anotador de la Liga Endesa hasta el momento), Tariq Kirksay (13 puntos) y el base Jayson Granger (nueve puntos y cuatro asistencias), Estudiantes necesitó solo de la primera mitad para finiquitar un partido que controló en todo momento. Al descanso, el Barça Regal perdía por 42-26 después de haber recibido un doloroso parcial de 12-0. Solamente Víctor Sada había aportado soluciones. Mínimas.

El segundo tiempo también fue para olvidar. Ni la sonrojante diferencia de la primera mitad ni el orgullo personal de jugadores más que contrastados como Pete Mickeal – que rozó el desastre con -6 puntos de valoración – sirvió para que el equipo tratase, al menos, de jugar bien. CJ Wallace (15 puntos), un hombre muy secundario esta temporada, fue el único capaz de camuflar lo que iba camino de ser una humillación. Al final, una derrota por 22 puntos y, pese a ello, el objetivo de estar en la Copa del Rey cumplido. Xavi Pascual tiene que dar con la tecla que revitalice a este equipo urgentemente y, cada vez más, parece no ser la persona indicada.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad