El Barça podría perder la licencia A de la Euroliga

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El club sólo se compromete a tener un nuevo pabellón antes de 2020 y tendrá que ganarse la clasificación si la patronal retira su privilegiado estatus

Panorámica del Palau Blaugrana / Archivo

27 de septiembre de 2012 (18:09 CET)

El Barça podría perder la licencia A de la Euroliga y no participar en la máxima competición continental de la próxima temporada si el equipo de Xavi Pascual no disputa la final de la Liga Endesa en 2013.

La directiva azulgrana, no obstante, está convencida de que la Euroliga prolongará la moratoria que concedió al club para construir un pabellón con una capacidad mínima de 10.000 espectadores (el Palau tiene un aforo de 7.500 plazas), requisito imprescindible para mantener la actual licencia. Joan Bladé, directivo responsable de la sección de baloncesto, y Jordi Moix, directivo responsable del área patrimonial, garantizaron este jueves que el Barça edificara un nuevo Palau antes de 2020.

"El nuevo Palau estará vinculado al nuevo Camp Nou o a la remodelación del actual estadio. No podemos concretar una fecha porque el plan estratégico del club para los próximos años pasa por reducir la deuda, pero sí podemos decir que no hemos recibido ningún ultimátum de la Euroliga y que el nuevo Palau será una realidad", manifestó Bladé. "Nos hemos puesto en contacto con un consorcio de tres empresas, ISG, AEG y AICON, para definir el concepto del futuro Palau y buscar fórmulas que financien la construcción del futuro pabellón", detalló Moix.

Una inversión de 100 millones de euros

El Barça descarta un posible traslado al Palau Sant Jordi (con capacidad para 16.500 aficionados) y, difícilmente, tendrá un nuevo Palau antes de seis años. Su ubicación se decidirá tras el referéndum sobre el futuro campo de fútbol del Barça, que se celebrará, como mínimo, durante la temporada 2014-15. Después se activarán los trámites burocráticos, bastante complejos, y finalmente se tendrá que ejecutar una obra que requerirá unos dos años más. El coste previsto, según Moix, será de "unos 100 millones de euros".

El Barça, condicionado por una deuda de 334 millones de euros, no puede activar nuevos proyectos de alto coste. Javier Faus, vicepresidente económico del club, recalcó el pasado sábado, en la asamblea de socios compromisarios, que el club debe reducir entre 150 y 200 millones su deuda en los próximos años. Mientras tanto, la directiva sabe que no obtendrá líneas de crédito de las principales entidades bancarias.

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