El Barça necesita el dinero de Pedro, Adama y Adriano por estatutos y por el Espai Barça

El club necesita equilibrar las cuentas antes de acometer la gran reforma de las instalaciones y para evitar la dimisión de Josep Maria Bartomeu

Fotografía: El Barça necesita el dinero de Pedro, Adama y Adriano por estatutos y por el Espai Barça
Fotografía: El Barça necesita el dinero de Pedro, Adama y Adriano por estatutos y por el Espai Barça

Un mes tiene el Barça para aligerar la plantilla. El club necesita ingresos para recuperar el equilibrio de las cuentas, cumplir los estatutos y acometer el Espai Barça. Pedro Rodríguez, Adriano Correia y Adama Traoré están en el escaparate. La salida de los tres dejará unos 40 millones de euros en las arcas de la entidad, y ayudará a cerrar el ejercicio 2015-16 en los números deseados por los dirigentes.

El Barça ha perdido el control de sus cuentas en la última temporada por dos factores extraordinarios. El primero es la sanción de la FIFA, que obligó al club a concentrar la importante renovación de la plantilla de fútbol en el verano pasado. Luis Suárez, Ivan Rakitic, Douglas, Jeremy Mathieu, Thomas Vermaelen, Claudio Bravo y Marc-André ter Stegen costaron 157 millones de euros reconocidos por la entidad. El segundo, la consecución del triplete, que ha disparado la masa salarial de la institución por encima del óptimo, por las primas pagadas.

Más deuda

Estos hechos, además de incrementar el coste de la primera plantilla de fútbol un 39% (un 31% en total), hasta los 352 millones, han disparado la deuda por primera vez desde 2010. El Barça cerró el curso 2014-15 con un pasivo de 328 millones, 41 millones más que en el anterior. Todo ello supone un doble problema para la nueva junta directiva, ya que podría derivar en su dimisión y/o en el retraso del Espai Barça, prometido por el mismo Bartomeu para 2021.

El artículos 67 de los estatutos del Barça exige que la deuda neta no puede superar bajo ningún concepto el ebitda (beneficios antes de impuestos, intereses y amortizaciones) multiplicado por 2,75. El ebitda 2014-15 fue de 101 millones. El resultado de la operación, según esta normativa, debería ser 278 millones como máximo. Lejos de los 328 millones adeudados. La junta directiva de Bartomeu tiene dos años para reconducir las cuentas. De lo contrario tendrá que dimitir.

Las promesas de Barto

Tampoco es menor la gran promesa electoral de Bartomeu. La junta directiva se comprometió, por medio de referéndum y en campaña, a iniciar las obras del Espai Barça en 2017 y terminarlas cuatro años después. Eso sí, la previsión era comenzar el proyecto, con un presupuesto máximo de 600 millones, cuando la deuda neta estuviera por debajo de los 200 millones.

La venta de los tres futbolistas, el ahorro de sus fichas (en el caso de Pedro asciende a 10 millones anuales) y la llegada de nuevos patrocinadores tiene que ayudar a mejorar los números del primer club que ha superado los 600 millones en ingresos. Difícil parece, sin embargo, llegar a las cifras esperadas. Bartomeu tendrá que apretarse el cinturón y ganar credibilidad después de su primera promesa incumplida: el presidente afirmó que el Barça recurriría la sanción de la UEFA y no lo hará. Pero si de algo presume Barto es de las buenas ventas que ha hecho la entidad bajo su mandato y el del huido Sandro Rosell.