El Barça gana opciones de resolver el 'caso Neymar' tras la retirada de Cases

stop

Cristóbal Martell, abogado del club, busca un acuerdo con el fiscal José Perals para terminar el proceso penal cuanto antes

Jordi Cases, Felipe Izquierdo, Cristóbal Martell y Sandro Rosell | Diario Gol

23 de octubre de 2014 (00:00 CET)

La salida de Jordi Cases del 'caso Neymar' sí que tendrá una utilidad para el FC Barcelona. Más allá de las abundantes opiniones que coinciden en señalar que la retirada de la querella a estas alturas de la película ya no sirve de nada, hay una explicación que motiva al club: facilitará las cosas. Es decir, aumentan las opciones de que el club se libre de la responsabilidad penal.

Cristóbal Martell, el abogado del Barça en el caso, se encargó de negociar personalmente la salida del socio porque sabe que ello le puede ayudar en sus negociaciones con el fiscal, José Perals. El objetivo del club es alcanzar un pacto y escapar a la vía penal, que es lo que más daña la imagen de la entidad azulgrana. Para ello tendrán que pagar y, por eso mismo, ya se han depositado 13,5 millones en Hacienda y se han provisionado otros 8,8 millones.

Menos presión

La retirada de Cases, y de su abogado Felipe Izquierdo, es beneficiosa para el Barça en el sentido de que no meterán más presión en un caso ya de por sí complicado. Izquierdo, con un perfil muy extrovertido y batallador, hizo bien su trabajo. Escarbó en asuntos controvertidos y facilitó las investigaciones del Abogado del Estado con la aportación de pruebas e informaciones que comprometían al Barça y alimentaban la polémica.

Es evidente que el daño ya está hecho. Aunque Cases haya retirado la querella, el fiscal sigue adelante con las investigaciones de los dos supuestos delitos denunciados: la apropiación indebida en la modalidad de distracción y el delito fiscal contra Hacienda. Pero que se aparten del caso relajará la investigación y facilitará que se alcance un acuerdo.

El Barça debe convencer al juez de que no tenía intencionalidad de evadir

Si bien el fiscal Perals y el juez Pablo Ruz consideran que hay un delito contra Hacienda por la supuesta evasión de unos determinados impuestos, el Barça ya ha dado el primer paso: pagarlos. El segundo paso es tratar de convencerlos de que nunca medió intencionalidad ni mala fe del club y que ese dinero no tributó en España por un error interpretativo: se consideró que era una indemnización por incumplimiento contractual y no una retribución laboral.

Si el Barça consigue convencerlos de esto y no hay un tercero, como era Cases, echando más leña al fuego, será más sencillo que se dé carpetazo al asunto más polémico de la era Sandro Rosell. Cabe recordar que la querella del socio supuso la imputación del expresidente y su consecuente dimisión.

Al suscribirte confirmas nuestra política de privacidad