El Barça despide el año más convulso desde la era Gaspart

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La entidad barcelonista ha realizado nueve cambios significativos en las parcelas directiva y ejecutiva durante 2014

La oscuridad de Sandro Rosell

31 de diciembre de 2015 (20:00 CET)

2014 ha sido un año de cambios sustanciales en can Barça. No se recuerda una etapa tan convulsa en el club desde el último año de la era Gaspart, en 2003. Joan Gaspart, heredero del legado de Josep Lluís Núñez –actualmente entre rejas–, dimitió de la presidencia del Barça debido a los malos resultados deportivos, dejando al club en una delicada situación económica.

Igual de mal empezó el año recién despedido. Sandro Rosell, elegido presidente en 2010, dimitió en enero del cargo que tanto había anhelado. Asfixiado por la presión, por su imputación tras destaparse el caso Neymar, por las amenazas que recibieron él y su familia y por otras supuestas turbiedades de su más estricta esfera personal que no han traslucido.

Rosell fue el primero de una sucesión imparable de caídos que se aferraban al Barça. Aunque no todos se han desvinculado del club todavía, la cifra de cambios significativos en la directiva o en la parcela ejecutiva del club asciende a nueve movimientos. Josep María Bartomeu fue el encargado de sustituir a su amigo y, a su vez, de ceder la vicepresidencia deportiva del club a otro buen amigo suyo, Jordi Mestre.

Toni Freixa se mantiene en la directiva

Otros dos directivos del club dimitieron en 2014, Eduard Coll y Pilar Guinovart, aunque por motivos muy diferentes. Ambos se fueron voluntariamente. Poco después de la llegada de un nuevo directivo, Pau Vilanova, al área social como responsable de las peñas.

El gran defenestrado de la junta directiva durante el año pasado fue Toni Freixa, todavía en la junta, aunque observado con lupa. Barto quitó a Freixa sus responsabilidades como secretario de la junta en favor de Jordi Moix y también el cargo de portavoz, que recayó en manos del vicepresidente del área de media, Manel Arroyo.

Ejecutivos

La estructura ejecutiva del Barça también ha dado un cambio radical en el desenlace de 2014. Empezando por el eslabón más alto, Antonio Rossich. El director general del club desde 2010, hombre de confianza de Rosell, ha dejado sus funciones para dar paso a Ignacio Mestre. También asume un papel importante Albert Soler, director de relaciones institucionales y enlace directo entre el director de comunicación, Albert Montagut, y el presidente Bartomeu.

Más cambios en la parcela ejecutiva han sido los siguientes: entra Gabi Pérez como nuevo director de operaciones en lugar de Emili Sabadell –actual director del primer equipo– y Gerard Guiu abandona el gabinete de presidencia para pasar al área de proyectos sociales.

Ámbito deportivo y judicialización

A todo esto, y fuera de las áreas directivas y ejecutivas, habría que añadir otras tres incorporaciones relevantes. Jordi Roura y Albert Altimira sustituyen a Guillermo Amor y Albert Puig como máximos responsables del fútbol base. Es un efecto colateral de la sanción de la FIFA al Barça por la contratación de menores. El tercer incorporado es Carles Puyol, adjunto a Andoni Zubizarreta en la dirección deportiva. Zubi es otro de los señalados.

Más allá de los cambios, ha sido un año convulso por la excesiva judicialización que ha sufrido el club. El conflicto con la FIFA y el juicio por la acción de responsabilidad contra Joan Laporta y sus exdirectivos han sido dos de los episodios más destacables. El más grave, todavía abierto, es la imputación del club por un supuesto delito contra Hacienda en el fichaje de Neymar.