El Barça de Luis Enrique acumula frentes de batalla

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Los desencuentros con la prensa, la irrupción de Laporta, el 'caso Piqué', los problemas físicos y los cuestionables fichajes amenazan tormenta

Luis Enrique, serio y preocupado en Almería | EFE

08 de noviembre de 2014 (23:11 CET)

Suele ocurrir que cuando el FC Barcelona está muy bien, el Real Madrid está mal. Y viceversa. En el conjunto blanco, que arrolló este sábado al Rayo Vallecano (5-1), todo marcha sobre ruedas. El equipo de Luis Enrique, que sufrió para ganar en Almería (1-2), dista mucho de ser aquel Barça que enamoraba con su juego y lo ganaba todo, hace escasos años.

Todavía lejos de aquella versión, a pesar de una inversión económica de 157 millones de euros en fichajes, el nuevo Barça de 'Lucho' acumula cada vez más frentes de batalla abiertos. El que más en su contra juega es que no convence en lo deportivo. Sinónimo de que se avecina tempestad.

Las críticas al juego del equipo han dejado de ser noticia para convertirse en hábito. Incluso los medios de comunicación más afines al barcelonismo, aquellos que viven por y para el Barça, han dado vía libre a su faceta más crítica con las decisiones de Luis Enrique. Algunos periodistas piden paciencia para el asturiano, otros ya aguardan ansiosos el momento de darle la estocada final.

Pero la prensa no es el principal problema de Luis Enrique, quien recientemente aclaró que no lee los diarios porque no sabe convivir con las críticas. Tampoco lo es el Real Madrid, aunque siempre desgastan las comparaciones en contra. El principal frente abierto, lo tiene en casa.

El club está dividido

El club, judicializado, está más dividido que nunca. La irrupción de Joan Laporta, que recientemente se dejó ver –y querer– en el aniversario de un conocido diario barcelonés, alimenta las especulaciones electorales. Si, además, el expresidente reivindica el papel de jugadores que han perdido peso en el Barça –Xavi y Piqué–, el temporal no amaina.

Y es que el 'caso Piqué' es una realidad. El central de Sarrià, con condiciones físicas y técnicas para estar entre los mejores del mundo, nunca fue excesivamente disciplinado. Lo que para otros técnicos podía suponer un leve desgaste, para Luis Enrique es intolerable. Piqué no juega desde el último clásico, pero cada semana protagoniza un nuevo episodio que da que hablar: que si juega con el móvil en el banquillo, que si se escapa a México el día que no lo convocan al partido, que si se pelea con la Guardia Urbana... y la última: sus bromas poco discretas con Dani Alves.

Piqué, las lesiones y los cuestionables fichajes

Más allá de Piqué, las alineaciones de Luis Enrique empiezan a ser cuestionadas por el 'efecto kamikaze' que producen. Contra el Almería, tras dos derrotas en Liga consecutivas, no contó con varios pilares del equipo –Iniesta, por lesión, y Neymar, Luis Suárez, Alves, Xavi y el propio Piqué, por decisión técnica– hasta que no tuvo más remedio que rectificar.

Con estas decisiones y con el añadido de que otros pesos pesados del equipo no acaban de estar bien físicamente –Messi tiene al fisioterapeuta de la selección argentina viviendo en su casa y Busquets está tocado desde el Mundial de Brasil–, Luis Enrique genera dudas. Igual que las generan varios de los nuevos fichajes (el desconocido Douglas, el todavía lesionado Vermaelen, el veterano Mathieu e incluso Rakitic, algo espeso en los últimos partidos). Y las dudas en can Barça, son sinónimo de tormenta.

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