El auditor de Deloitte confirma las cuentas de Faus y debilita la defensa de Laporta

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Las palabras de Artur Amich provocan que la parte demandada le acuse de haber preparado la declaración con el Barça

Bartomeu responde a las preguntas de los 15 abogados de la parte demandada | V. Malo

18 de septiembre de 2014 (19:12 CET)

El auditor del Barça a través de la compañía Deloitte, Artur Amich, fue el protagonista de la sesión de este jueves en el juicio por la acción de responsabilidad social contra Joan Laporta y 16 exdirectivos del FC Barcelona. Amich trató de aportar clarividencia a la espesa discusión jurídica que mantiene el juez José Manuel Martínez Borrego con 16 abogados en reclamación de 47,6 millones de euros y confirmó las cuentas reformuladas por Javier Faus en 2010.

El auditor de Deloitte, empresa que audita las cuentas del Barça desde 2003 –cuando sustituyó a otra prestigiosa compañía, Price Waterhouse Coopers–, coincidió prácticamente al completo con la visión que, dos días antes, ofreció el vicepresidente económico del club. Ello provocó que los abogados de la parte demandada se quejasen abiertamente. Alguno de ellos, incluso, acusó al auditor de haber preparado la declaración con la parte demandante.

Polémica sobre la reformulación de cuentas

Sin embargo, y pese a que a la hora de comentar las siete famosas salvedades Amich mantuvo la misma versión que el club, también mostró algún leve desencuentro. El auditor quiso dejar claro que su función es opinar, pero que las decisiones siempre las toma el club. La decisión de reformular las cuentas para presentarlas limpias –según Amich, las cuentas de Laporta no eran limpias porque contenían las siete salvedades– fue de Faus, no del auditor.

"¿Deloitte sugirió al Barça reformular las cuentas?", preguntó un abogado. Y la respuesta de Amich fue clara: "Ese no es nuestro trabajo, lo niego rotundamente. Es competencia exclusiva de la junta, del consejo de administración en el caso de cualquier empresa. Nosotros solo emitimos opiniones".

Faus, no obstante, explicó en su declaración del martes que utilizó esas opiniones –que no imposiciones– del auditor para reformular las cuentas. Amich, por ejemplo, reconoció que fue él quien recomendó provisionar el 25% del cobro de los 13 millones de Mediapro tras entrar la empresa en concurso de acreedores. "La posibilidad de cobrarlo todo era muy alta, pero había un cierto porcentaje de riesgo que podía valer la pena tener en cuenta, pero era decisión suya", dijo.

Cuentas favorables con salvedades

En cambio, Amich no confirmó con rotundidad haber recomendado que en el tema de Sogecable –principal punto de fricción del juicio por ser donde se ubica el montante económico más elevado en disputa– fuese conveniente provisionar todo el dinero, 37,8 millones de euros. Sin embargo, cuando le pidieron su opinión, sí dijo que teniendo en cuenta que había dos sentencias en contra era una opción sensata.

En cuanto a las cuentas de Laporta, Amich remarcó que "no estaban limpias" para dejar claro que "no eran favorables del todo". Normalmente, las cuentas pueden ser favorables, con salvedades, adversas (que no son fieles a la realidad) y denegadas. Solamente en el último caso se puede impedir la presentación de unas cuentas.

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