Eduard Coll dimitió del Barça por las falsas unanimidades de la directiva

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El exdirectivo de la sección de balonmano propuso que Pau Vilanova, actual directivo de peñas, no entrase en la junta sin poner dinero de su bolsillo

Víctor Malo

El exdirectivo de la sección de balonmano del Barça, Eduard Coll, y el directivo responsable de peñas, Pau Vilanova
El exdirectivo de la sección de balonmano del Barça, Eduard Coll, y el directivo responsable de peñas, Pau Vilanova

09 de marzo de 2015 (00:03 CET)

Eduard Coll dimitió del FC Barcelona por varias razones. La principal, según pudo saberse en su momento, fue la falta de transparencia de la actual junta directiva y, concretamente, del entonces director general del club, Antoni Rossich. También fue decisiva la inspección de Hacienda que sufrieron la mitad de los miembros de la junta. Sin embargo, hubo otra razón de peso, según cuentan a Diario Gol fuentes próximas al que fuese directivo responsable de la sección de balonmano y vicepresidente de la Fundación FCB: en la junta directiva que se celebró para nombrar a Pau Vilanova como directivo no permitieron a Coll votar en contra.

Vilanova fue nombrado directivo responsable del área de peñas, de forma pública, el 27 de mayo de 2014. Hacía meses que se especulaba con su incorporación al club, pero el debate se alargó más de lo previsto. En la junta ordinaria que se celebró ese mismo martes para votar su su incorporación, Coll opuso salvedades. El entonces directivo no tenía nada en contra de Vilanova, pero consideraba injusto que alguien accediese al cargo sin abonar parte del dinero que destinaron todos y cada uno de los directivos en la campaña electoral de 2010.

La campaña electoral costó 1,5 millones

La campaña que llevó a Sandro Rosell a la presidencia del Barça costó 1,5 millones de euros, aproximadamente. La media abonada por directivo fue de entre 40.000 y 75.000 euros. Coll, que fue de los que más puso, defendía que cualquier directivo que entrase debía poner la parte proporcional a los años de mandato que iba a estar en el club. En el caso de Vilanova iban a ser dos, así que debía invertir unos 12.500 euros, según el parecer del actual presidente de la ASOBAL. Así lo explican sus allegados.

La opinión de Coll, protagonista de uno de los episodios que más a broma se tomaban, no era compartida por la mayoría de la junta. Sin embargo, y según apuntan los estatutos del club, cada directivo tiene voz y voto independiente del resto. La problemática residía en que para hacer efectivo el nombramiento de Vilanova había que votar afirmativamente por unanimidad en base a un acuerdo de junta establecido desde el inicio del mandato de Rosell. Así se lo recordaron, entre otros, el presidente Josep María Bartomeu.

Quiso revocar el acuerdo de junta, sin éxito

El abogado, dueño del despacho Coll Advocats, conocía perfectamente el acuerdo de junta pero se negaba a votar algo en contra de su voluntad. Incluso, llegó a solicitar que se revocase el citado pacto y que se aceptase el voto por mayoría. Sin embargo, algunos directivos veían aquella opción como un posible síntoma de debilidad, o de división, de cara a la prensa. El voto por unanimidad, en cambio, simbolizaba unidad y fortaleza en un momento difícil.

Coll, que en el Barça nunca tuvo buena sintonía ni con Rossich, ni Toni Freixa (directivo), ni con Joan Carles Raventós (director de las secciones profesionales), mantiene una estrecha amistad tanto con Bartomeu como con otros dos directivos: Jordi Cardoner y Ramon Cierco. Ninguno de ellos fue capaz de persuadirle para continuar.

Susana Monje le relevó al frente del balonmano

Aquel episodio tuvo un triste final. Coll decidió irse de la reunión para que figurase como ausente en la junta ordinaria, de forma que no se computaba su voto. Aquella misma tarde se hizo oficial el nombramiento de Pau Vilanova como directivo de peñas. Apenas 20 días después, el responsable de la sección de balonmano –en cuyo mandato, el Barça de Xavi Pascual ganó la Liga ASOBAL los cuatro años de forma consecutiva– presentó la dimisión del FC Barcelona. La directiva Susana Monje le relevó al frente de la sección.