Djokovic revalida el Open de Australia y mantiene sus dos millones de ingresos

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El número uno del mundo remonta la desventaja inicial para conquistar Melbourne por tercera vez consecutiva

Djokovic celebra un título |

27 de enero de 2013 (14:31 CET)

Novak Djokovic, tenista número uno del mundo, revalidó el título de campeón del Open de Australia y mantiene sus ingresos de cerca de dos millones respecto al año pasado a estas alturas. El serbio derrotó a Andy Murray en cuatro sets (6-7 (2), 7-6 (3), 6-3, 6-2) para conquistar Melbourne por tercer año consecutivo y permanecer en lo más alto del ranking ATP.

Djokovic terminó 2012 como el tenista con más ingresos (9,6 millones de euros) por sus participaciones en los distintos torneos. De ellos, 1,8 millones los obtuvo en el primer Grand Slam de la temporada. Esta campaña el premio australiano asciende a 1,9 millones. Por su parte, Murray acabó el tercero en las listas de ingresos (4,3 millones), si bien triplicará su premio respecto al año pasado en este torneo. En 2012, cayó en semifinales ante Djokovic, por lo que ingresó unos 340.000 euros. En esta ocasión le corresponde cerca de un millón de euros por haber llegado a la final.

Dudas iniciales

El balcánico comenzó sembrando dudas. Murray estaba pegando muy fuerte a la bola y estaba dominando los peloteos, pero sufrió en exceso en el sexto juego, cuando Djokovic dispuso de cuatro bolas de break que desaprovechó. El golpe de derecha no acompañaba al serbio y le hacía sumar demasiados errores no forzados (25 en el primer set).

Murray salvaba los problemas y, aunque volvió a verse en dificultades en el octavo juego, condenó a un tie-break la resolución del primer parcial. Fue entonces cuando el escocés demostró que era su momento y se adjudicó la primera manga con un 7-2.

El sueño se desvanece

Djokovic no estaba a gusto. Demasiados fallos para ser número uno mundial y, con un parcial de puntos de 2-13, llegaba a ceder tres bolas de break al inicio del segundo set. Fue el punto de inflexión en su juego, ya que se dio cuenta de que podía perder la final en un momento si no reaccionaba. Salvó las tres situaciones de peligro y se centró en ganar sus saques.

El escocés vio la estrategia del número uno y optó por seguirla, de tal forma que ninguno puso en peligro en ningún momento el servicio del contrario y volvieron a condenar el set al tie-break. Un triunfo de Murray depararía claramente el devenir de la final, pero Djokovic se mostró muy sólido y consiguió igualar el partido.

Cambio de estrategia

La tónica de los sets anteriores continuaba al inicio del tercero, pero Djokovic fue capaz de romper la monotonía. Ni el serbio ni el escocés presionaban en exceso al resto, de tal forma que no hubo ningún deuce en toda la tercera manga hasta que el número uno mundial atestó el golpe definitivo.

Murray sacaba para igualar a cuatro juegos en el octavo juego del set cuando Nole decidió cambiar su estrategia. El serbio se encontró con un 0-40 que le dejaba muy cerca el tercer set, pero Murray no estaba dispuesto a ceder sin luchar y salvaba las dos primeras bolas de break. En la tercera, con un error no forzado de derecha, regalaba un 5-3 que hacía que Djokovic cerrar el set por 6-3.

Histórico

El escocés no tenía nada que perder, así que comenzó el cuarto set muy agresivo. Dispuso de una bola de break que no consiguió materializar en el segundo juego e, instantes después, el balcánico cogía ventaja con una rotura (2-1). Fue el golpe definitivo de un Djokovic que caminaba con paso cada vez más firma hacia su sexto Grand Slam.

Murray ya daba el partido por perdido y volvía a ceder un servicio (4-1), mientras que Djokovic se veía levantando el título del primer Grand Slam del año por tercera vez consecutiva, algo que nadie conseguía desde que el torneo era el Campeonato de Australia. Pero Murray todavía dio algunos latigazos y tuvo un intento de reacción en el sexto juego, cuando dispuso de un 0-30 que Djokovic remontó para acabar cerrando el partido con un 6-2.

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