Dinorah Santa Ana, la errática representante de Dani Alves

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La ex mujer del futbolista brasileño hace ruido para presionar al Barça; hace menos de un año desconocía la fecha de vencimiento del contrato

Dinorah Santa Ana da Silva y Dani Alves, ex pareja y actualmente representante y representado

09 de abril de 2015 (21:04 CET)

Dinorah Santa Ana da Silva, ex mujer y actual representante de Dani Alves, está dando un cursillo acelerado de cómo no se deben llevar las negociaciones con un club de fútbol. La errática Agente FIFA acumula tropiezos y salidas de tono desde que asumió la representación del futbolista brasileño en 2013. Sus artimañas para presionar al Barça delatan síntomas de desesperación por conseguir la renovación de Alves.

El primer fallo de Dinorah fue no cerciorarse de que su ex marido finalizaba contrato con el Barça en 2015. Fue el principio de un cúmulo de despropósitos. En una larga y compleja negociación con Sandro Rosell –la primera que tuvo que afrontar como presidente–, el club ofreció a Alves un salario de 11 millones de euros brutos hasta 2015 y dos opciones para prolongar el acuerdo un año más: 1) Una reducción salarial a nueve millones de cara al curso 2015-16. 2) Mantener el mismo salario si aceptaba supeditar la prolongación del contrato por un año a la disputa del 70% de los partidos.

Alves rechazó alargar su contrato hasta 2016

Alves no aceptó ninguna de las dos opciones y selló el pacto hasta 2015. Sin embargo, el paso del tiempo le jugó una mala pasada que le llevó a pensar que, finalmente, había aceptado la segunda de esas dos opciones. Error del jugador y de su actual representante, que no lo comprobó. Fue un ex trabajador del Barça, Andoni Zubizarreta, quien se encargó de aclarar que el contrato de Alves no terminaba el 30 de junio de 2016, como defendía el jugador, sino un año antes.

A partir de ese momento, Dinorah fue consciente de que tenía poco más de seis meses por delante para negociar la renovación con el Barça, el principal objetivo de Alves y, sobre todo, de ella. Abogó por el silencio hasta enero de 2015 para cumplir con rigurosidad la normativa FIFA, que prohíbe negociar con otros clubes hasta seis meses antes de que venza el contrato del jugador. Lo que sí que podía hacer, y no hizo, era forzar una reunión con el Barça.

Tres acciones para presionar al Barça

Dinorah esperó y esperó la llamada del club hasta que no aguantó más. Entonces, pasó a la acción y asestó el primer golpe: acudió a la televisión y a varios medios de comunicación para calentar el ambiente. "El presidente Bartomeu nunca se ha reunido conmigo", se quejó, sin haberlo intentado, ni siquiera.

Posteriormente, llegó la segunda fase de la estrategia: Dinorah filtró el rumor de que el PSG ya tenía prácticamente fichado a Alves –interés que ya ha desaparecido, según confirmó ella misma este jueves en rueda de prensa– y ocupó nuevos espacios mediáticos. Mientras Alves desmentía algunas informaciones, ella las alimentaba con filtraciones y reuniones clandestinas.

Este jueves, Dinorah puso la puntilla con un tercer acto provocativo: retó al Barça a un pulso. La agente convocó una rueda de prensa donde narró toda la negociación con el club y, finalmente, aseguró que Alves no firmará la renovación: "Las negociaciones se han acabado. Dani terminará su contrato de la mejor manera posible".

La Premier y el Manchester United

Fuentes próximas a los asesores de Alves y Dinorah no acaban de entender lo que pasa: "Parecen desesperados por seguir en el Barça, cosa que sorprende en Alves, que más de una vez ha dicho que le gustaría probar la experiencia de jugar en la Premier antes de colgar las botas en Brasil. Da la sensación que es Dinorah la verdaderamente interesada en que Alves siga en Barcelona".

Según supo y publicó Diario Gol, el Manchester United se interesó por Alves el pasado verano. Hacer oídos sordos a un club de semejante enjundia no parecería muy normal, a menos que Dinorah quisiera asegurarse de que Alves se queda cerca de ella, en Barcelona, donde también viven los hijos de ambos. La ex mujer del jugador gestiona el patrimonio de los dos, con varios negocios en la capital catalana, y ha invertido 1,8 millones de euros en la compra del Sant Andreu. Es por estos aspectos que la retienen en Barcelona, que no vería con buenos ojos que Alves se marchase. No lo tendría tan controlado.

Sufrimiento con el Sant Andreu

La implicación de Dinorah y de su actual pareja, Marcos Martins, en el Sant Andreu es prioritaria en estos momentos. El equipo, con tres futbolistas de Flashforward –la agencia de jugadores de Alves y Dinorah– es colista del tercer grupo de Segunda B y todo apunta a que perderá la categoría. Ella trata de resolver esta situación mientras evita también problemas con la FIFA: hace tres meses renunció a la vicepresidencia del Sant Andreu para no incumplir la normativa.  

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