Desbandada en el CD Lugo: dimite el consejo en bloque contra el nuevo dueño

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La llegada de Tino Saqués provoca las primeras discrepancias en los despachos y en la grada; el preferido era Gérard López, propietario de Lotus F1 Team

G. M.

El consejo del CD Lugo (arriba) anuncia su dimisión ante la llegada de Tino Saqués (abajo), hecho que tampoco agrada a la afición
El consejo del CD Lugo (arriba) anuncia su dimisión ante la llegada de Tino Saqués (abajo), hecho que tampoco agrada a la afición

22 de abril de 2015 (18:59 CET)

Grave problema en el CD Lugo. Los consejeros de la entidad han anunciado su salida en bloque del club en los próximos días por disconformidad con que Tino Saqués sea el nuevo dueño de la institución: "Ningún miembro del actual consejo continuará con el nuevo propietario; no compartimos el proyecto, ni las formas", ha declarado Xosé Anxo Laxe en nombre de todo el grupo, en una rueda de prensa convocada este miércoles en las instalaciones lucenses.

Laxe, y el presidente, José Bousso, han aclarado que el proceso de venta de la entidad "ha dividido a la afición". Algunos hinchas, de hecho, no se han tomado nada bien el nombramiento de Saqués, que ha comprado las acciones del Lugo que estaban en manos de la administración (49%). El preferido por la mayoría era Gérard López, propietario de Lotus F1 Team.

Saqués es un empresario de Lugo, propietario de Frisaqués, sociedad especializada en el frío industrial. Se ha comprometido a pagar al contado los 1,6 millones de euros que valen las 150.000 acciones que están en manos del ayuntamiento local y la Diputación. Era la mejor oferta económica, hecho que ha agradado a la administración. López, que en un principio ganó el concurso, planteaba un pago aplazado que incumplía las bases.

Lea: ¿Por qué el CD Lugo está en manos de la administración?

La defensa de Carlos Mouriz

Uno de los defensores de López era el consejero del Lugo, Carlos Mouriz. "Estaríamos encantados de que fuese Gérard", declaró el ex futbolista hace unos meses en esta publicación. Ahora denuncia que Frisaqués SL no puede comprar los bonos del club porque "no tiene como actividad comprometida en su objeto social según sus estatutos sociales la tenencia de acciones de una Sociedad Anónima Deportiva".

Saqués tiene un mes para escriturar las acciones y pagar por ellas. La operación, sin embargo, debe tener el visto bueno del Consejo Superior de Deportes (CSD). En cualquier caso, si no hay novedad, el dueño de Frisaqués se convertirá en el accionista mayoritario del Lugo con el 58% de las participaciones, dado que poseía ya el 9% de la entidad antes de la compra. Fue el mismo Tino, curiosamente, quien lamentó hace unas semanas la posibilidad de que el Lugo estuviese en manos de un solo inversor para evitar que la mala gestión de una persona perjudicara al club.

Ante la incompatibilidad del nuevo propietario con los consejeros, se preveían sonados cambios en la parcela ejecutiva. La dimisión en bloque de los dirigentes allana el camino de Saqués en los despachos, pero el malestar sigue en la calle. El estadio Ángel Carro ha amanecido con pintadas contrarias al nuevo dueño ("Tino fóra", "Tino non") y a la publicidad de su empresa en las instalaciones, así como butacas arrancadas en el palco que ocupa el propietario de Frisaqués. "Este consejo tiene los días contados; habrá asamblea extraordinaria el 11 de mayo", ha sentenciado Laxe, quien ha afirmado que dejarán el club con las cuentas saneadas.

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