De sufrir abuso sexual, al oro olímpico en judo

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Kayla Harrison tiene una cruda historia a sus espaldas que ha desembocado en el éxito

Kayla Harrison

16 de agosto de 2012 (12:43 CET)

La historia de Kayla Harrison es el vivo ejemplo de la superación. La lucha constante y sacrificada para dejar atrás los momentos más amargos y, al final del camino, alcanzar la gloria. Afortunadamente, la judoka norteamericana es joven todavía (22 años), y está en disposición de andar muchos más pasos plagados de éxito.

El pasado 2 de agosto, Kayla Harrison se convertía en la primera atleta estadounidense de la historia en obtener un oro olímpico en judo. Todo un récord, teniendo en cuenta la superpotencia olímpica que son los Estados Unidos en tantas y tantas disciplinas. Harrison, no solo ha pasado a los anales norteamericanos con este logro, sino que tras de sí deja una travesía llena de obstáculos que agranda la leyenda que ha forjado esta sobresaliente atleta. Una historia que se remonta al año 2006, cuando la judoka tan solo tenía 16 años.

Su entrenador abusó de ella

Entonces, la atleta originaria de Midletown (Ohio) ya competía en judo, a las órdenes de Daniel Doyle, su entrenador. Doyle aprovechaba las escapadas de competiciones internacionales para abusar sexualmente de su discípula. En aquel tiempo, Harrison ya apuntaba maneras, con un prometedor futuro por delante. Pero el trato al que la sometió su técnico provocó una situación crítica en la joven. No solo estuvo a punto de dejar el judo, sino que se llegó a plantear acabar con su vida.

"Recuerdo haber estado gravemente deprimida y hasta haber tenido tendencias suicidas. Llegó un momento en el que pensaba que ya no podía seguir viviendo. Me odiaba a mí misma y odiaba la vida", reconoció hace unos años Harrison. La figura de su novio, Aaron Handy, fue vital en el devenir futuro de los acontecimientos. Handy, junto a la família y amigos muy íntimos de la judoka, la ayudaron a confesar esta dramática historia y a superarla poco a poco.

Doyle fue denunciado, y actualmente cumple una pena de prisión de 10 años por los abusos sexuales cometidos, tras un juicio en el que la vigente oro olímpica testificó en su contra.


Un final feliz

Un tiempo después de los sucesos, Kayla Harrison cambió su Midletown natal para reemprender el judo en Boston, donde fue acogida por su entrenador actual, Jimmy Pedro. De la mano de Pedro, la estadounidense se coronó campeona del mundo en 2010 en la categoría de menos de 78 kg, con tan solo 20 años. En 2012 ha ensanchado su palmarés con un oro olímpico, el primero para la historia de los Estados Unidos en judo.

"No es un secreto que fui abusada sexualmente por mi antiguo entrenador. Aquello fue definitivamente lo peor que me ha pasado", confesó ante los medios la judoka, poco después de haberse colgado la medalla dorada del cuello.

Tras derrotar poderosamente a la actual número uno del mundo, la brasileña Mayra Aguiar, en semifinales, y después de imponerse a la británica y anfitriona de los juegos Emma Gibbons en la prueba definitiva, Harrison ponía un final feliz a esta sobrecogedora historia.

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