Culpables: el madridismo sentencia a Ancelotti y a Casillas por el fracaso en liga

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Los seguidores condenan las tácticas de Carletto mientras reclaman la titularidad de Keylor a partir de ya

El técnico del Madrid, Carlo Ancelotti, y el capitán, Iker Casillas | Archivo

09 de mayo de 2015 (22:39 CET)

Las derrotas nunca son fáciles de digerir. Mucho menos cuando el club de tus amores supera los 500 millones de euros en ingresos, sus jugadores tienen una cotización de 710 millones, y la inversión de fichajes para la temporada superó los 100 millones de euros. El megaproyecto de Florentino Pérez vuelve a naufragar, y el Valencia ha podido dar la puntilla al técnico, Carlo Ancelotti, y al capitán, Iker Casillas. El madridismo, enfurecido y decepcionado en Twitter, reclama sus cabezas mientras se agarra a la última carta en juego: el as de copas.

La mala gestión de la plantilla y la mala suerte resumen el año horrible del Madrid. Síntomas que se repitieron ante el Valencia (2-2) con dos balones a la madera, un penalti fallado por Cristiano y la lesión de Toni Kroos (25') en un lance del juego. El equipo se despidió pronto de la Copa, eliminado por el Atleti, y comenzó a tirar la Liga en marzo (empate con el Villarreal; derrotas con Athletic y Barça), cuanto aventajaba al Barça en cuatro puntos. Sólo la Champions, donde tendrá que remontar sin Kroos, ni Modric, y con Benzema renqueante, salvaría la temporada.

Lesiones y pocas rotaciones 

Muchos incendios han alterado la paz en el Madrid en los últimos meses. Especialmente destacadas han sido las constantes críticas a Iker Casillas, que ha recuperado la titularidad este curso. Pitos difíciles de entender por lo que ha sido, pero que reflejan lo que es hoy. El madridismo, resignado, la ha tomado con él de nuevo por el pinchazo ante el Valencia (#CasillasVeteYa). Entre las tendencias de Twitter ha asomado también el nombre de Keylor [Navas], su suplente, el portero revelación del Mundial, del que muchos dicen que hubiera devuelto la Liga a las vitrinas del Bernabéu. Piden, de hecho, que el costarricense sea titular ante la Juventus, el miércoles, para llegar a la final de Champions.

El otro nombre del fin de semana en Twitter es Carlo [Ancelotti]. El técnico es el responsable de las alineaciones. De la gestión física de la plantilla. Las desafortunadas lesiones de Sergio Ramos, James Rodríguez y Luka Modric han jugado a su favor a la hora de elegir un once cada semana sin dejar a ningún futbolista importante en el banquillo. Son muchos, no obstante, quienes le acusan de perder la Liga con sus decisiones y de, por ejemplo, no utilizar más a Chicharito, el hombre que ha mantenido viva la llama en el último mes. Por las lesiones de Benzema y Bale, por supuesto. Mas Carletto también tiene defensores que recuerdan que las lesionas han frenado la correcta evolución del equipo.

Miedo al triplete

Más difícil resulta encontrar críticas a Florentino Pérez. El hombre que vende humo con fichajes estelares mientras convierte el club en su segunda empresa. Dinero, dinero y más dinero. Si cae algún título, eso que se lleva. Tampoco ha sido una balsa de aceite la temporada de Floro, que ha pasado algunos días en los juzgados, ha tenido que desmentir a Marca sobre la destitución de Ancelotti y ha cerrado acuerdos de club que pueden abrirle la puerta a operaciones con su constructora. Está claro que la apertura del Madrid a países como Costa Rica (Keylor), Colombia (James) y Noruega (Odegaard), entre otros, le puede ser de utilidad para hacer contactos.

Vaticinó Luis Enrique que ninguno de los de arriba ganaría los últimos 30 puntos en juego. Y acertó. El conjunto azulgrana, con cuatro de ventaja, necesita una victoria en las dos jornadas que restan para salir campeón. Se puede permitir hasta un pinchazo en el Calderón. Está en la final de la Copa y a un paso de la final de la Champions, a pesar de la convulsión que vivió la entidad a media temporada. El Madrid, una vez más, se aferra a la Orejona para salvar los muebles. Hay miedo a un segundo triplete azulgrana. Creían que el ciclo había terminado.