Cuando dosificar una plantilla sale caro

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La NBA podría sancionar al técnico de los Spurs por alinear un equipo de suplentes ante Miami

Gregg Popovich y David Stern, saludándose. Eran otros tiempos

30 de noviembre de 2012 (16:48 CET)

El comisionado de la NBA, David Stern, amenazó este jueves con multar a San Antonio Spurs después de que su técnico Gregg Popovich dejase fuera de la convocatoria a las tres estrellas de su equipo (Tim Duncan, Tony Parker y Manu Ginobili) y al escolta titular Danny Green, en el mediático enfrentamiento de los tejanos ante Miami Heat. En caso de producirse, no sería la primera ocasión que un equipo es multado por no alinear a un supuesto equipo de gala. Ahora bien, ¿quién y qué marca el límite de la adulteración de la competición en estos casos?

Tanto en la Premier League como en la propia NBA ya se han producido casos en los que un entrenador o un club han recibido sanciones por una cuestión meramente técnica. En su etapa como técnico de Los Angeles Lakers, Pat Riley fue multado en dos ocasiones por dar descanso a sus estrellas. Primero, en 1985, cuando renunció a contar en los instantes finales de un partido con Magic Johnson y Kareem Abdul-Jabbar. Cinco años después y a pesar de este precedente, la no convocatoria de Magic y James Worthy para un choque de trámite contra Portland costó 19.000 euros de la época al hoy presidente de Miami Heat.

Mientras, en Inglaterra, dos clubs, el Wolverhampton y el Blackpool fueron multados con unos 29.000 euros cada uno por reservar hasta diez de sus titulares en respectivos choques ante Manchester United y Aston Villa, en 2010 y 2011. En ambos casos, y a pesar de la petición de devolución del dinero de las entradas por parte un amplio sector de sus hinchadas, ambos técnicos se escudaron en la dosificación de sus efectivos con vistas a futuros compromisos. "Mi intención no fue nunca la de romper las reglas", llegó a escusarse el entonces técnico de los 'Wolves', Mick McCarthy.

La rebelión más dolorosa contra un calendario sobrecargado

Después de haber disputado en cinco días cuatro partidos en otras tantas ciudades y un total de 16 en un mes, Popovich, el entrenador que pudo ser agente de la CIA, pasó a la acción en el momento más doloroso para la liga. Justo en la visita –televisada a nivel nacional y con el correspondiente perjuicio a la cadena TNT, que junto con ABC y ESPN abonan 715 millones de euros al año por los derechos televisivos- a la pista del defensor del título. Su decisión, cimentada en el agravio comparativo y la sobrecarga de partidos que están sufriendo sus veteranas estrellas, provocó la reacción inmediata de Stern antes del partido: "Pido disculpas a todos los aficionados de la NBA. Esto ha sido una decisión inaceptable de San Antonio Spurs y sanciones sustanciosas están por venir", declaró el comisionado, erigido en portavoz de anunciantes, telespectadores y aficionados que habían pagado una media de 40 euros por entrada.

Sin embargo, el rendimiento de jugadores como los exACB Nando de Colo, Thiago Splitter o Gary Neal dio la razón al técnico y los Spurs pelearon más que dignamente por una victoria que se les escapó en el último minuto (105-100), dejando así en evidencia las palabras del comisionado. La incógnita ahora es saber si a pesar del buen papel de estos teóricos suplentes, a quien dirigentes y periodistas infravaloraron antes del partido, la liga sancionará a los Spurs después del precipitado veredicto del mandamás Stern.

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