Cómodo debut de España ante Argelia

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Los de Valero Rivera se deshicieron sin problemas del subcampeón africano (27-14) con un gran Víctor Tomàs

Montoro se deshace de un defensor argelino

11 de enero de 2013 (21:18 CET)

Debut sin complicaciones. La selección española de balonmano firmó este viernes un cómodo estreno en el Mundial que se disputa en nuestro país tras imponerse (27-14) en Madrid a Argelia, en un partido en el que destacó la aportación de Víctor Tomàs, que consiguió ocho goles. Los hombres de Valero Rivera, que fueron de menos a más, no tuvieron problemas para doblegar a la subcampeona de África y ya piensan en su siguiente envite, que tendrá lugar el próximo lunes, también en la Caja Mágica, a partir de las 19 horas ante Egipto.

Tal y como había advertido el preparador español en la previa del encuentro, la clave para no sufrir ante un rival tan correoso como el magrebí pasaba por dotar al ataque de la mayor serenidad posible para caer en las trampas de la agresiva defensa argelina. A base de intensidad y concentración los integrantes del equipo español no sólo impidieron que el pivote Mohamed Mokrani, el jugador más peligroso de Argelia, anotase su primer gol hasta bien superado el ecuador de la primera mitad, sino que también lograron anular por completo al cañonero Messaoud Berkous.

Buen papel de los novatos


Circunstancia, que condenó a Argelia a ver cómo, poco a poco, se incrementaba la renta de España en el marcador. En ataque, y al margen de la aportación de Tomàs, destacaron los novatos Aitor Ariño y, sobre todo, Ángel Montoro, que catapultaron a España a un contundente 14-5 al descanso, que descartaba cualquier atisbo de sorpresa en el estreno de los anfitriones.

En la reaundación, España, pese a tener ya seguros los dos puntos, siguió trabajando a pleno rendimiento. Una actitud que permitió a la selección española seguir engordando y engordando su ventaja, hasta alcanzar una máxima renta de quince goles (23-8) con los que España pareció ya sí dar por terminada la contienda y convertir en un trámite los minutos finales, que los argelinos aprovecharon para 'maquillar' el resultado.


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